Los médicos negaron un error y la familia dice que no hará ninguna denuncia.
DIEGO CASTILLO - DIARIO DE CUYO
Después del revuelo que causó la acusación de que en el hospital Marcial Quiroga habían declarado muerto erróneamente a un paciente de 54 años, finalmente el caso fue decayendo en decibeles y hoy es sólo una disputa de palabra contra palabra. Aunque los familiares de Héctor Diego insisten en que una enfermera cometió ese error, en el hospital y en Salud Pública lo niegan rotundamente. Los Diego dicen que no harán denuncia, y en Salud ya dijeron que no investigarán el caso.
Por un lado, Rubén Diego, hijo del hombre que hoy está internado en Terapia Intensiva del hospital Rawson, sostiene que una enfermera de Tisioneumonología del Quiroga, donde estuvo internado antes el hombre, le dijo que su padre estaba muerto porque no le sentían el pulso ni le escuchaban los latidos del corazón. Dice que él mismo vio a su padre cubierto hasta la cara con una sábana. Pero también dice que no sabe el nombre de la enfermera y que la familia no hará ninguna denuncia para que se investigue el caso. "Lo único que nos importa ahora es que mi viejo mejore -dijo ayer el muchacho-, después a lo mejor vamos a exigir que nos pidan disculpas".
Por otro lado, el secretario de Salud Pública de la provincia, Roberto Correa, dijo que como no hay denuncia formal, no ordenará ninguna investigación sumaria. "En la historia clínica del paciente no hay certificado de defunción ni registros de un traslado a la morgue, un paro o que se lo haya dado por muerto", dijo el funcionario. Agregó que esa documentación "es concluyente" y que, por las múltiples versiones que empezaron a circular, "esto se está deformando a niveles increíbles".
La versión oficial, que figura en la historia clínica y en los cuadernos de las guardias del Marcial Quiroga, es que Diego ingresó a Clínica Médica con una neumopatía hace casi dos semanas, y fue trasladado a Tisioneumonología; también consigna que su estado de salud empeoró tanto, que lo derivaron a la terapia del Rawson el domingo pasado. Ayer el hijo del paciente confirmó que sigue internado y que está "estable y mejorando". De hecho, el miércoles pudo cenar y ayer probó el primer desayuno después de muchos días. De todos modos, sigue con asistencia respiratoria.
La médica Viviana Baroli es la jefa de Tisioneumonología, es decir, la responsable del servicio donde surgió la acusación. Ayer le mostró a este diario los cuadernos de enfermería, donde consta que en ningún momento se asentó la muerte del paciente. Dijo que habló con cada médico, enfermero y camillero a su cargo, y que todos negaron haberle dicho algo semejante a los familiares de Diego. Y agregó que ella misma pidió al director del hospital que investigara lo sucedido, para "aclarar que todo salió de versiones sin asidero".
Registro. La doctora Viviana Baroli, jefa de Tisioneumonología, muestra el cuaderno de novedades. En las páginas del domingo pasado no consta ninguna mención de muerte, traslado a la morgue ni certificado de defunción.
Versiones I
Una fuente de la Seccional 6ta. de la Policía, que investigaba el caso, dijo que recogieron testimonios de familiares que aseguraron que habían declarado muerto al paciente vivo. Pero el mismo informante agregó que no encontraron ningún tipo de prueba.
Versiones II
La jefa de Tisioneumonología, el director del Marcial Quiroga y el secretario de Salud Pública coincidieron en que se habían enterado del caso por los medios de comunicación. Pero el jefe de Urgencias del Rawson dijo que lo había oído unos días antes.