10/07/2006 REALIDAD

La Casa de Tucumán

Mafalda Guerrero - Directora del Museo y Biblioteca "Hermanos Nacif Weiss".

     

En la tradicional Casa de Tucumán, donde se declaró la independencia en 1816, sólo se conserva el salón de la jura, con algunas modificaciones.

Conocí la historia de este lugar en su largo trayecto por el que pasó de ser la casa de una familia de la élite de la sociedad tucumana a ser un monumento nacional, sede del Museo de la Independencia. La historia real de esta casa es apasionante no sólo por las actividades que se desarrollaron en ella, o por los subjetivos cambios que se efectuaron en el edificio, sino por el cruce permanente entre las tradiciones y las cosas como fueron.

Por ejemplo, doña Francisca Bazán no vivía en esa casa en tiempo de la Independencia y no la cedió para esa ocasión, sino que el Estado pagaba alquiler por utilizarla. O que no todos los muebles fueron prestados por los vecinos importantes y los conventos de la ciudad, sino que muchos fueron fabricados por artesanos locales y pagados por el Estado. Me causó impresión el hecho de que las puertas de 1816 no estaban pintadas verdes sino azules y los muros no eran blancos sino amarillos.

El solar donde hoy se encuentra esa casa es una fracción del cuarto nordeste de la manzana que le correspondió a Diego Bazán y Figueroa, y se cree que ya tenía alguna edificación a fines del siglo XVII.

La casa que ocupó la parcela actual se construyó en 1760, al ser entregada como dote para el matrimonio de Francisca Bazán con el comerciante español Miguel Laguna. El resto del solar -lo que es hoy la Plaza de los Congresales, lindera al norte de la casa-, fue dividido entre otros integrantes de la familia. El matrimonio Laguna Bazán tuvo 9 hijos, uno de ellos fue Gertrudis Laguna Bazán y podemos estimar que el grupo familiar completo integrado por parientes de varias generaciones, criados y esclavos, pudo llegar a contar con 16 personas.

El frente estaba presidido por el portal barroco, que concentraba toda la ornamentación de la casa, con sus conocidas columnas salomónicas.

El primer patio era el principal y lo rodeaban las habitaciones de la familia, la sala y el comedor; el segundo patio estaba rodeado por galería y cerraba hacia el fondo por el pabellón de la servidumbre que los separaba de la huerta, donde se encontraba el pozo de agua y árboles frutales.

Estaba construida con tierra apisonada o "tapial" y adobes, aunque el portal -que abarcaba al zaguán y la portería- había sido construido con ladrillos para soportar los elementos decorativos. Los techos eran de tejas musleras sobre cañizo -el tramado de caña hueca y tierra- la estructura era de cabriada de madera o "tijera" y las galerías tenían columnas de madera, llamadas "pies derechos".

En 1816, con motivo de la instalación del soberano Congreso General Constituyente en la ciudad de San Miguel de Tucumán, se decidió que éste sesionara en la casa de los Laguna Bazán. Para ello el Gobierno realizó reformas: La casa fue pintada de blanco y sus puertas y ventanas de color azul. El Congreso comenzó sus sesiones el 1 de marzo de 1816, atendiendo asuntos de gobierno; funcionó como un cuerpo legislativo y designó director supremo al diputado por San Juan. Para el funcionamiento del Congreso se instalaron en la casa un portero, dos sirvientes y un cuerpo de guardia. El edecán de turno debía recibir junto al presidente del Congreso. El 9 de julio, a las 2 de la tarde, después de varios cabildeos, se declara la Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica y se la jura el 20 de ese mes. Este Congreso sesiona en Tucumán hasta febrero de 1817, año en que se trasladó a Buenos Aires. Tras el traslado del Congreso a Buenos Aires, la casa continuó alquilada para que funcionara la Imprenta del Ejército.

* En 1869, siendo presidente Domingo F. Sarmiento, fue sancionada la ley que autorizaba al Poder Ejecutivo Nacional a adquirir la casa y hacerse cargo de su conservación; luego de largos trámites, el Estado Nacional la escrituró en 1874, durante la presidencia del tucumano Nicolás Avellaneda.

* En 1941, la Casa de la Independencia fue declarada monumento nacional.

* Desde el año 1992, cada 9 de julio, la ciudad de San Miguel de Tucumán es capital de la República Argentina y sede del Poder Ejecutivo Nacional y se realiza en la casa el acto central de conmemoración de la declaración de la Independencia nacional.

     

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