15/09/2006 LA IGLESIA DE CATAMARCA AVALA UNA SANACIÓN

Una mujer con estigmas que habla con la Virgen

Participó en dos misas y ya está programada otra. Aseguran que es un caso sobrenatural.

     

Una mujer, pequeña y enferma que consagró su dolor a Dios, entra en estado de gracia y recibe mensajes de María. Tiene estigmas en sus manos, heridas de las cuales emana aroma de rosas. Transmite las palabras que milagrosamente recibe de María, y se le atribuye la sanación de pacientes terminales luego de que tomaran contacto con ella. Esta es la historia de Adriana, una cordobesa que ha revolucionado en los últimos días a la Iglesia de Catamarca que está convencida de que se trata de un caso con origen sobrenatural por eso autorizó una sanación.

La historia de la residente de la Villa Carlos Paz saltó a los medios ayer tras la publicación de una extensa nota en el diario "El Ancasti" de Catamarca y la fuente fue un sacerdote local que definió a la mujer como "Mensajera de la Virgen del Valle", la protrona de la provincia.

Javier Enzo Grosso, párroco del Corazón de María, dijo tener autorización del obispo de Catamarca, monseñor Elmer Miani, para difundir ese suceso porque la Iglesia entiende que "reúne puntos claves y necesarios para considerarlo válido".

"Hasta aquí tratamos de manejarlo con mucha prudencia, casi en secreto, para no generar caos ni ansiedad", explicó el sacerdote.

Tras sostener que la mujer "recibe mensajes de la Virgen del Valle", patrona de Catamarca, Grosso reiteró que exhibe en sus manos estigmas, heridas similares a las de Jesucristo en la crucifixión.

El sacerdote, que investigó el caso, afirmó también que pudo determinar que la mujer "curó a un enfermo de cáncer", aunque aclaró que "preferimos llamarla mensajera de la Virgen y no sanadora".

El sacerdote precisó que los mensajes que transmite la mujer son religiosos y llaman a "la conversión, a creer, a tener fe y obrar en consecuencia".

Adriana visitó Catamarca por última vez el domingo pasado, ocasión en la cual asistió a misa en la Iglesia de María Auxiliadora, ubicada en la Avenida Gobernador Galíndez.

Aunque su llegada no se publicitó, al menos 2.000 personas participaron en las dos reuniones que protagonizó.

Mucha gente quedó afuera, y los sacerdotes decidieron cerrar las puertas del templo para protegerla, cuando Adriana mostró signos de real agotamiento.

Lo que la mujer hace, según la explicación de los propios sacerdotes, es convertirse milagrosamente en instrumento de comunicación de la Virgen del Valle.

Cuando concluye la misa, la Virgen desciende y ella se transforma en un canal mediador que repite todo aquello que la Madre Morena le dice.

Adriana ofrece mensajes generales, para todos los presentes, y luego, casi siempre con un abrazo mediante, repite palabras para los fieles que se le acercan en particular.

Durante esos momentos ella entra en una suerte de trance o estado de gracia profundo, a tal punto que posteriormente, en ocasiones, ni siquiera recuerda lo que dijo.

La mujer se cansa muchísimo en estos trances y queda extenuada, ya que cada experiencia le resulta dolorosa y desgastante.

Adriana, que ya había visitado Catamarca el último mes de febrero, retornará el 12 de noviembre próximo, donde ofrecerá los mensajes de la Virgen desde las 9, en la iglesia de María Auxiliadora.

     

COMENTARIOS DE LOS LECTORES

Diario de Cuyo no tiene responsabilidad alguna sobre los comentarios de los lectores ni sobre las consecuencias derivadas de los mismos. Diario de Cuyo se reserva el derecho de no publicar comentarios que se consideren inapropiados u ofensivos.

Fotos

Testimonio. Adriana participó el domingo de una misa en la parroquia María Auxiliadora, de la capital de Catamarca donde causó un gran impacto. A través de ella la Virgen hizo, revelan, llamados a la conversión, a creer, a tener fe y obrar en consecuencia".

Más Información

Otras Noticias

9