28/05/2007 PROCESIÓN

Niños solidarios, camino a Fátima

Más de mil chicos peregrinaron desde la Catedral hasta la Gruta de Fátima. Juntaron pañales para el Hospital. Mónica Martín - Diario de Cuyo

     

Ni el viento helado, ni las nubes tupidas pudieron enfriar el entusiasmo de más de 1.000 niños que ayer caminaron desde la Catedral hasta la Gruta de Fátima. Entre cánticos, rezos y aplausos se realizó la "Peregrinación de Niños a Fátima", una procesión que se viene haciendo desde hace 25 años. Y esta vez, la consigna fue ayudar al Hospital de Niños.

La movida comenzó a partir del mediodía, cuando los primeros chicos comenzaron a llegar a la Catedral. La plaza empezó a poblarse y los bolsones de pañales comenzaron a hacer bulto en un sector de la Catedral donde se instaló una carpa para guardarlos. Y aunque el clima jugó una mala pasada, los chicos le pusieron calor a toda la jornada. Gorros, bufandas, guantes y mucha onda, fueron más que suficiente para que el frío no se sintiera.

El trayecto fue largo, pero los pequeños peregrinos dijeron que ya están acostumbrados. Caminaron desde la Catedral, por calle Mendoza, hasta República del Líbano. De ahí tomaron por General Acha hasta llegar al santuario de Fátima. Allí, a las 17, se celebró la Misa en honor a los más chicos.

Si hay algo que abundó en esta procesión, fue el color y la creatividad. Cada cada agrupación había elegido un elemento para distinguirse del resto. Estaban los que se pusieron vinchas amarillas, los que usaron bufandas azules, las chicas con pañuelos rojos y blanco sobre las cabezas y hasta los que confeccionaron carteles gigantes con el nombre de la agrupación.

Durante unas horas, la típica paz dominguera del microcentro sanjuanino, se modificó por los cantos de los chicos, por las zapateadas y los bailes para entrar en calor. Y si bien la convocatoria fue a las 14, recién comenzaron a caminar pasadas las 15. La columna de chicos, se apostó detrás de una camioneta que llevaba la imagen de la Virgen de Fátima.

Y aunque la movida fue para los chicos, los adultos no se quedaron atrás en la fiesta. Los papás que fueron a hacerle el aguante a sus hijos se prendieron con los cantos y los bailes para entrar en calor. Para muchos de ellos, esta procesión es algo más que familiar. Es el caso de Viviana Reinoso. "Cuando era chica, yo participaba de esta peregrinación. La esperaba todo el año. Ahora mis hijos hacen lo mismo. Es un entusiasmo que se hereda, por eso me gusta venir y lo voy a hacer hasta que no pueda caminar", dijo la mujer.

Ni bien terminó la peregrinación, los chicos empezaron a organizar la próxima. Es que esta movida religiosa es una de las que más niños convoca.

Es que además, esta procesión implica un encuentro de distintos colegios e instituciones y agrupaciones religiosas y solidarias de toda la provincia.

     

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Fotos

Una fiesta. A pesar del frío, los chicos pusieron toda la onda. Las banderas y otros accesorios le pusieron color a una siesta gris.

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