02/05/2008 EDITORIAL

Baja la tasa de natalidad

     

La tasa de fecundidad en nuestro país tiene una evolución descendente desde la primera década de 1900, cuando era de 7 hijos por mujer. En la actualidad es de 2,3; dentro de 20 años llegará a 2 y en 50 años, a 1,8, según las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El dato es preocupante si se considera que el recambio generacional se asegura con 2,1 niños por madre.

Lo más negativo es que, dicen los especialistas, debido a la caída de la tasa de natalidad, es decir, cantidad de niños por mil habitantes, de 18,5 a 11,9, Argentina dejará de crecer demográficamente en 2050, se acentuarán las desigualdades sociales y económicas y la cantidad de personas activas no será suficiente para sostener los sistemas de salud y de previsión social.

Sólo el 50% de la población tiene acceso a una cobertura social o a un plan médico, según el Informe 2007 de Indicadores Básicos del Ministerio de Salud de la Nación. En la Ciudad de Buenos Aires, donde hay 1,39 hijos por mujer, el 74% de la población accede a una cobertura de salud. En la provincia de Buenos Aires, la tasa de fecundidad es de 2,17 y el 50% de los bonaerenses está cubierto. En Salta, la tasa es de 2,87 y la cobertura sólo alcanza al 40% de los ciudadanos. En Misiones, donde se registra la mayor tasa de fecundidad del país, 3,5, llega al 40% la cobertura.

Junto a las causas relacionadas con las condiciones de vida, y con determinados reajustes socioculturales, influyen en el decrecimiento demográfico otros factores relacionados con la voluntad del hombre y, por tanto, con su responsabilidad. Son los medios y las políticas de limitación voluntaria de los nacimientos. La difusión de las técnicas químicas de anticoncepción, y frecuentemente la legalización del aborto, han sido decididas en muchos países con baja tasa de natalidad mientras que, al mismo tiempo, se debilitan las políticas favorables a la acogida de la vida. A esas causas suma la esterilización de masas. En Brasil, entre las mujeres que han utilizado algún método de control de la natalidad, alrededor del 40% han sido esterilizadas. Por ello se invierte la pirámide de las edades, con una escasa población de adultos jóvenes, que deben asegurar la producción del país.

Apostar por la vida naciente significa favorecer el futuro.

     

COMENTARIOS DE LOS LECTORES

Diario de Cuyo no tiene responsabilidad alguna sobre los comentarios de los lectores ni sobre las consecuencias derivadas de los mismos. Diario de Cuyo se reserva el derecho de no publicar comentarios que se consideren inapropiados u ofensivos.

Otras Noticias