Un compromiso para hacer de la provincia una gran escuela
Fue realizado por los funcionarios y todos los presentes en el encendido de la Antorcha de la Educación.
Fabiana Juárez - DIARIO DE CUYO
Hacer de la ciudad y de la provincia una gran escuela. Y educar al mayor número de ciudadanos para aumentar el número de gobernantes aptos. Esos fueron algunos de los puntos que tanto los funcionarios como miembros de la comunidad educativa y todos los presentes se comprometieron a llevar adelante. Fue durante la tarde de ayer, cuando en la Casa Natal de Sarmiento se encendió a Antorcha de la Educación para continuar con la Primera Fiesta de la Educación, que organiza la Municipalidad de la Capital.
La directora del museo, Beatriz Oviedo de Coria, leyó un testimonio que contenía una serie de puntos a respetar para que San Juan crezca en educación, tal como hubiese querido el Maestro de América. Terminada la lectura, todos contestaron con un "¡Sí, nos comprometemos!". Este testimonio también se leyó en cada una de las siete escuelas en las que se encendió la llama votiva. La idea era que en cada parada, más gente se sumara a este compromiso.
A las 15:15 comenzó el acto que incluyó el descubrimiento de placas y palabras alusivas del intendente de la Capital, Marcelo Lima, quien sostuvo que "era un honor concretar esta fiesta departamental, que puede ser a nivel provincial y nacional en los próximos años".
Beatriz Oviedo de Coria encendió la antorcha para iniciar la posta por las siete escuelas de Capital. Y fue el intendente el encargado de portarla hasta calle Libertador. A partir de allí, la antorcha pasó por muchas manos sin hacer distinción de sexo, clase social, religión o profesión. Pero fue a la llegada a la plaza Laprida (la primera parada) cuando se vivió uno de los primeros momentos emotivos. El escritor Jorge Leonidas Escudero recibió la antorcha. Allí la esperaban los alumnos de la Escuela de Enología para hacer la posta. Con la llama y el testimonio en mano, los alumnos partieron corriendo hacia la próxima parada, esta vez la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, donde se dejaría encendida la Llama de la Educación.
Entre escuela y escuela se vivieron muchos momentos especiales, como cuando los alumnos de la Escuela Nocturna Sarmiento entregaron la antorcha a sus pares del Colegio Santa Rosa de Lima. La entrega la hizo Fernando Tapia, que llegó con muletas. Hace cuatro años fue atropellado a la salida del colegio y, a pesar de las cuatro operaciones en el fémur de la pierna izquierda, todavía no puede caminar con normalidad.
La posta terminó con tanto o más emoción de la que se vivió durante el recorrido por las escuelas. Pablo Tabachnik, único representante sanjuanino en los Juegos Olímpicos de Beijing, fue el encargado de encender la antorcha en el Estadio Aldo Cantoni.
Sin parar. Los alumnos de cada escuela, cuando recibían la antorcha, partían corriendo hasta la próxima parada, donde se dejaría encendida la llama votiva.
En el estadio Aldo Cantoni se vivió ayer una auténtica guerra de hinchadas. Es que los alumnos de la Escuela de Enología y los del Colegio Nacional se enfrentaron con sus cánticos e instrumentos para ver cuál de ellos alentaba más a su colegio.
Cierre nacional. Los alumnos del Colegio Nacional desplegaron una bandera argentina gigante para dar por finalizada la demostración de destreza física.
El cierre de la primera jornada de la Fiesta de la Educación también incluía varios espectáculos artísticos. No se hicieron por falta de tiempo. A las 19 debía desocuparse el lugar porque horas más tarde actuaría el Chaqueño Palavecino.