Jueves, 4 de Diciembre de 2008 | San Juan, República Argentina Registrar | Contáctenos | Ayuda
 
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PLAN DE MANEJO DE LA RESERVA DE BIÓSFERA
El mapa del tesoro
El plan permitirá planificar y ordenar actividades que se realicen dentro de la Reserva de Biósfera San Guillermo. Lo desarrolla la UCCuyo, será aplicable a las zonas de jurisdicción provincial y contempla lineamientos para la actividad minera en el área.
A. Irusta

Variedad de colores, paisaje imponente y una fauna que sorprende a más de uno. Así es San Guillermo, la Reserva de Biósfera que estuvo y está en el ojo de la tormenta desde los inicios mismos de la gran minería en San Juan. Con la conservación como principio base y con el fin de reducir al máximo el impacto de la actividad en la zona, el Gobierno provincial asumió en mayo de este año el compromiso de la elaboración de un “Plan de Manejo de la Reserva de Biósfera San Guillermo”. Concebido para lograr el equilibrio entre medio ambiente y desarrollo, el plan es elaborado por un equipo de expertos del Instituto de Desarrollo Sostenible de la Universidad Católica de Cuyo, y deberán finalizarlo este mes. En definitiva, una suerte de mapa que permitirá descubrir el tesoro de San Guillermo a través de la preservación.

San Guillermo, además, ocupó la agenda pública de la provincia hace un par de semanas, cuando el gobernador José Luis Gioja encabezó la inauguración de los dos primeros refugios para guardaparques. De este modo, habrá un control sistemático y permanente del cuidado del medio ambiente y contra la acción de los cazadores furtivos de guanacos.

En términos generales, el plan permitirá la planificación y ordenamiento de las actividades que se realicen dentro de la Reserva de Biósfera, será aplicable a las zonas de jurisdicción provincial (Zonas de Amortiguación y de Usos Múltiples, ver aparte) y contempla lineamientos que regulen la actividad minera en el área.

En este sentido y si bien los investigadores no quisieron ahondar en detalles por no estar culminado el estudio, sí adelantaron a CUYO MINERO algunas de las ideas que podrían implementarse. En primer lugar y en el marco de la legislación minera y medioambiental vigente, se prevé la conformación de un comité de gestión y uno consultivo. El primero será para la puesta en práctica y cumplimiento del plan, estará conformado por especialistas y miembros pertinentes. El comité consultivo, por su parte, estará integrado por representantes de las comunidades cercanas y miembros de ONGs. Este comité podrá realizar aportes o modificaciones a las pautas que se hayan establecido en el plan de manejo para luego ser ejecutadas por el comité de gestión. Otra de las propuestas fuertes será la posible construcción de un camino troncal para la actividad minera y turística. “Esto reduciría el impacto de cientos de caminos alternativos además de tener la circulación más controlada. En el caso de las empresas mineras, las huellas o caminos mineros deberán confluir a ese camino troncal”, explicó Carlos Pujadas, director del Instituto de Desarrollo Sostenible de la UCCuyo.

Asimismo se establecerá normativas especiales que deberán ser aplicadas por las empresas mineras en tres frentes: lugar de instalación de los campamentos, cuidado del agua y la traza de caminos.

Según Pujadas, “las cosas están previstas para que puedan funcionar armónicamente, lo principal es evitar el conflicto entre desarrollo y conservación, un problema que tienen todas las reservas de biósfera del mundo. Por eso es muy importante la definición de normativas claras, cortas y aplicables”.

El hincapié en normativas claras es también hoy el meollo de la cuestión. Sucede que los actores intervinientes (Parques Nacionales, las Secretarías de Estado de Minería y de Turismo, Cultura y Medio Ambiente y compañías mineras) requieren y exigen un mapa de ruta que regule el accionar y las actividades en la reserva. En términos de la fuente, “es mucho peor la incertidumbre que acatar las reglas”.

En la actualidad el que está en práctica es el Plan de Manejo Maestro de Parques Nacionales, es decir, sólo aplicable al área de la reserva que fuera declarada en 1998 como Parque Nacional San Guillermo.

Según Álvaro Montañez, Intendente del Parque Nacional San Guillermo, estos planes tienen una vigencia que va de tres a cinco años. El que utiliza Parques en este momento comenzó este año y culminará en 2013. “En ese tiempo lo vamos evaluando, nutriendo, modificando, el plan es una estructura en constante transformación de acuerdo a las necesidades del parque”, comentó Montañez.

De acuerdo al guardaparques, el Parque Nacional (PN) no ha sufrido alteraciones visibles con respecto a la actividad minera. Lo que sí se constató es que muchas de las manadas de guanacos y otros camélidos que vivían en Valle del Cura emigraron al PN en busca de mayor tranquilidad.

La muestra más tangible de esta convivencia armónica se traduce en un hecho: desde la creación del parque hasta la fecha se duplicó la población de guanacos y vicuñas en la zona.

¿Las razones?. La caza furtiva disminuyó considerablemente y a las poblaciones existentes se sumaron las que emigraron desde el Valle del Cura.
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Fotos
La gran meta. Por ser un gran escenario natural escasamente modificado por el hombre, para los investigadores del IDS el gran desafío será elaborar un plan que sirva como modelo factible de ser aplicable en toda la minería que se desarrolle en la Cordillera de los Andes.
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