El espectáculo final conquistó el corazón de los sanjuaninos con una gran puesta en escena desde lo tecnológico.
GUSTAVO MARTÍNEZ - DIARIO DE CUYO
Oficialmente, la propuesta del espectáculo Dones y Tesoros consistió en una recorrida por la provincia a través de la valoración de algunas de las riquezas naturales y humanas albergadas en este suelo. La intención fue presentar los dones desde una mirada poética, recurriendo a tensiones diversas, ya sean dramáticas o emocionales, para sostener la idea que la acción del hombre es la que permite convertir esos regalos en verdaderos tesoros. Fueron seis dones representados en una sucesión de cuadros lo que le dieron forma al espectáculo final de la Fiesta Nacional del Sol, el cual conquistó el corazón del grueso de los sanjuaninos que asistieron al autódromo El Zonda y los que lo vieron por la tele. El montaje técnico fue soberbio a punto tal de dejar estupefacto al espectador por efecto del sonido, la iluminación, un eterno show de fuegos artificiales que hicieron quedar chica a la Quebrada de Zonda y la descomunal puesta en escena que en todo momento tuvo picos de emoción que no dejaron caer ni un instante la atención del público. Sin embargo, el mensaje final terminó siendo el mismo que el de las últimas fiestas: un repaso arbitrario de la historia sanjuanina, que incluyó un abanico que fue desde la arqueología, la política, el deporte y hasta un grupo de cuarteto tocando en vivo.
Esos seis dones tomados al azar arrancaron con el parque triásico de Ischigualasto en representación de "la memoria de la tierra". Le siguió la reserva de San Guillermo para destacar "la suavidad de la lana de la vicuña". Luego se destacaron "los cuerpos conservados" haciendo referencia a las momias de la milenaria cultura Ansilta. Llegó la escena de "los sombreros" para destacar diferentes momentos impactantes de la historia provincial. Sobrevino el don del "Oasis" para mostrar el crecimiento de la vida en medio del desierto, pero en escena se apostó al Parque de Mayo para destacar las costumbres sanjuaninas y la tradición cultural y la música regional con un grupo de música popular tocando en vivo en la única vez que se usó uno de los escenarios laterales. Finalmente se apuntó a la diafanidad del cielo cordillerano como el don que nos acerca al tesoro de "las estrellas", que se destacó con un juego de música, luces, efectos especiales y la liberación de cientos de globos blancos con una luz interior que llenó de nostalgia y paz al público.
Y todo cerró con un show de fuegos artificiales de otro mundo. El espectáculo recibió todo tipo de calificativos: lindo, bonito, bellísimo. Y arrancó aplausos en forma espontánea de la gente que se fue muy conforme. Aunque también dejó gusto a poco, desde el punto de vista conceptual, de la falta de una puesta en escena artística que este relacionado a una Fiesta Nacional del Sol.
Fotos
La imagen en la pantalla gigante del vuelo del cóndor llenó de inmensidad a los espectadores.
Un canillita anunciando el asesinato del gobernador Amable Jones causó gran impacto.
Todos los artistas sobre el escenario fueron aplaudidos de pie por el público.
El show de fuegos artificiales hizo tocar el cielo con las manos al público.
La presencia de los dinosuarios gigantes sobre el escenario, acompañado de la animación de un Ischigualasto selvático en la pantalla, transportó al espectador a otros tiempos.
Daniel Martinazzo agita la bandera y parte del equipo de jugadores que salieron campeones del mundial de hockey de patines del ´78, un momento de alta emoción.
100 guitarristas acompañaron a Viviana Castro con La Tonada Jamás Morirá.
Con los sombreros, se destacaron los momentos más impactantes de la historia provincial, desde las danzas folclóricas pasando por los momentos políticos.