El seleccionado argentino goleó a Macao sin despeinarse y hoy jugará una de las semifinales ante el actual campeón del mundo, España.
Walter Cavalli - DIARIO DE CUYO
A los jugadores argentinos les importaba más saber cómo terminaría el partido España-Portugal (de hecho lo vieron todo, sentados en la tribuna) que lo que les había dejado el choque ante Macao (fue victoria concluyente por 16-0, ante el peor equipo del torneo). Y los números, más por casualidad que por lógica, les dejaron en limpio el programa para hoy: Jugarán en una de las semifinales frente a España, el actual campeón del mundo.
Es que el choque entre lusitanos y españoles dejó un empate cerrado que definió el grupo A por gol average. En la previa era lo que pensaban, porque Portugal está en la Copa de las Naciones con todo su arsenal con el que encarará el próximo Mundial en Vigo. Mientras que a España le faltan algunas de sus figuras -como Pedro Gil, Teixido y el Beto Borregán- que seguramente estarán en la cita mundialista. Entonces, más lógico hubiese sido que ganara Portugal pero, como en la cancha se ven los pingos, el clásico mayor del hockey mundial no dejó vencedores ni vencidos.
Pero, vaya coincidencia, la mejor ubicación en el grupo quedó para Portugal porque, a diferencia de gol (+6) igualada, la división de las cifras dejó mucho mejor parado a los lusitanos. De esa manera, Portugal eludió el enfrentamiento con Argentina en las semis. Solamente se podrá encontrar en una eventual final o en el partido por el tercer puesto con la albiceleste.
En tanto, ayer el equipo de José Martinazzo no se esforzó. Sólo se limitó a convertir algunas veces de las numerosas que llegó. Inclusive, el técnico sanjuanino incluyó al mendocino Grimalt en el arco. Justamente el otro arquero -Daniel Kennan- fue el único de los jugadores argentinos que no entró a la cancha. Hay que recordar que el equipo Albiceleste tiene en su plantel sólo a nueve integrantes debido a la lesión a último momento del mendocino Estéban "Tuco" Abalos, que le impidió viajar a Suiza.
HORA DE LA VERDAD. Pablo Alvarez (con vincha) y Luquitas Ordoñez tratan de ganar la bocha en cercanías del arco de Macao, ante la mirada de dos rivales. Argentina goleó y hoy jugará en una de las semifinales nada menos que ante España.
IGUALES. Luis Viana (el más bajo de estatura) recibe el saludo de sus compañeros luego de convertir el gol ante España. Un cerrado empate se dio en el clásico mayor.