08/08/2012 HOCKEY SOBRE PATINES
Que 20 años no es nada
Los integrantes del plantel argentino se reunieron ayer festejando la medalla de oro ganada en los Juegos Barcelona ‘92. Por Walter Cavalli - Diario De Cuyo
“¡Mirá lo que parecen. Gordos, viejos. Y vos, todo canoso! Lo que dijo Roberto Roldán hizo saltar carcajadas por todos lados. Se lo decía a Pablo Cairo y al Willy Herrmann. Y también a Raúl Monserrat. Lo cierto es que la reunión sirvió para eso. Para recordar aquellos inolvidables momentos que se dieron justamente hace 20 años. Y, de paso, para compararlos con el presente. Fue otro 7 de agosto. Distinto a aquel de 1992 pero igual de feliz. Es que parte del plantel del seleccionado argentino de hockey sobre patines, que logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Barcelona 1992, se reunió ayer dos veces a festejar ese logro en una mesa -al mediodía y por la noche- y otras dos para cumplir con otros momentos ineludibles: La misa por Alejandro Rodríguez, integrante del equipo y fallecido hace 5 años, y el descubrimiento de una placa recordatoria en el estadio “Aldo Cantoni”.
Al mediodía, el plantel compartió un almuerzo en la intimidad. Estaban presentes los jugadores Diego Allende, Alejandro Cairo, Guillermo Herrmann, Roberto Roldán, Pablo Cairo y Raúl Monserrat; el técnico Miguel Gómez, el preparador físico Pepe Méndez de Socio y el médico, Dr. Martín Sassul. En tanto, el otro arquero -Alfred Bridge- debió viajar a Buenos Aires, mientras que Gabriel Cairo y José Luis Páez no pudieron venir desde Barcelona, España, donde residen.
El momento, entre risas y brindis les quedó corto, ya que pasadas las 17 asistieron al descubrimiento de la placa recordatoria en una de los pasillos internos del estadio “Aldo Cantoni”, que fue colocada por la Federación Argentina de Hockey sobre Patines y por el Gobierno Provincial.
Luego llegó el momento de la misa por Alejandro Rodríguez, oficiada en la Iglesia Catedral y a la que asistieron los familiares del inolvidable “Cabezón”.
En tanto, por la noche, el grupo volvió a juntarse en la “Cantina de los Gómez” (ya sin la presencia de los hermanos Pablo y Alejandro Cairo, quienes regresaron a su provincia) compartiendo momentos de alegría inclusive con sus familiares.





