21/02/2013 REALIDAD

Recuperación de terrenos

Ing. Juan Carlos Perucca (*)

     

En los países con tradición en la hoy llamada "gran minería'', la autorización para abrir minas nuevas requiere un Plan de usos del terreno posterior al cierre de las operaciones, el cual debe ser presentado y aprobado por las autoridades correspondientes.

Por lo común el terreno debe ser retornado para un uso similar al que tenía antes de la operación minera o, eventualmente para uno mejor, como podría ser el turismo de aventura en nuestro caso de alta cordillera.

En ocasiones es la misma compañía minera la que ofrece alternativas post explotación, en cuyo caso la autoridad correspondiente deberá analizar las propuestas para determinar si son coherentes con los planes previstos por los especialistas del Gobierno.

Luego de la recuperación del sitio de una mina a cielo abierto, es muy probable que todavía se requieran varios años de actividad permanente para su mantenimiento, con inspecciones periódicas destinadas a verificar que la recuperación es efectiva. Estas inspecciones en general deben incluir: 1- Verificación del efectivo sellado de las labores (en minas subterráneas). 2- Limpieza de sedimentos con reactivos químicos y control de la erosión. 3- Verificación de las descargas de acuíferos que crucen el área y 4- Nivelar los sectores que pudieran necesitarlo para mantener su equilibrio.

Aún después de que la mina cesó sus operaciones y las tareas de recuperación se completaron, la responsabilidad de la compañía minera puede no desaparecer. Dos problemas fundamentales son el tratamiento de las aguas que circulen por los desmontes y pilas, junto al control de eventuales procesos de hundimiento (subsidencia).

En los Alpes italianos ocurrió años atrás una seria catástrofe debida a que un invierno anormal de mucha nieve y su posterior deshielo provocaron la inestabilidad de un antiguo dique de colas y desechos de mina. El aluvión resultante se desplazó quebrada abajo arrasando con una villa turística causando numerosos muertos y desaparecidos. La responsabilidad pos-cierre en ambientes de alta montaña debe ser tomada muy seriamente.

Restauración de los terrenos afectados:

No cabe duda que la explotación de un depósito mineral consiste básicamente en una actividad de tipo transitorio, por cuanto aún si las reservas de mineral de rendimiento económico pueden durar numerosas décadas, en un momento determinado se agotarán. Las autoridades del ramo deben considerar la explotación de un yacimiento mineral en el marco de la ordenación del territorio, contemplando las operaciones extractivas como transitorias, con pleno conocimiento de que los terrenos afectados deberán en algún momento ser reacondicionados, estableciendo un equilibrio adecuado y racional entre el desarrollo económico y la conservación de la naturaleza.

El agotamiento de un yacimiento mineral de tipo diseminado puede parecemos algo muy lejano, pero las tareas de conservación del ambiente deben comenzar desde el vamos, con un programa bien estudiado y de cumplimiento fiel tanto por parte de los grupos económicos privados como por las autoridades responsables del ambiente natural donde nos toca vivir, y que debemos legar a nuestros nietos en las mismas condiciones ecológicas que encontramos nosotros.

De este modo, el reacondicionamiento de los terrenos afectados por la actividad extractiva puede ir desde la duplicación lo más exacta posible de las condiciones originales (algo sin dudas muy difícil), hasta el intento de conseguir un aprovechamiento nuevo distinto al primitivo, lo que se entiende como "rehabilitación'' o "recuperación''. Cualquiera que fuese el camino elegido, es obvio que se trata de una obligación social cuya viabilidad es a todas luces factible dado el nivel actual de nuestra Ingeniería.

Por todo ello, y aún a sabiendas de que se trata de operativos de muy largo plazo, resulta obligatorio que todo proyecto minero deba ir acompañado de un "Plan de Restauración'', con tareas que en casi todos los casos deben ejecutarse simultáneamente y en forma coordinada con las operaciones normales de minado y concentración.

     

COMENTARIOS DE LOS LECTORES

Diario de Cuyo no tiene responsabilidad alguna sobre los comentarios de los lectores ni sobre las consecuencias derivadas de los mismos. Diario de Cuyo se reserva el derecho de no publicar comentarios que se consideren inapropiados u ofensivos.

Otras Noticias

3