10/11/2013 BLANCO & NEGRO

Jáchal y la tradición





Prof. Edmundo Jorge Delgado (*)

     

Desde tempranos tiempos los pobladores de Jáchal al expresar su origen, dicen orgullos con su particular acento "'soy jachallero o soy de Jáchal'', obviando el "'sanjuanino''. Esta expresión denota un fuerte localismo cuyo origen quizás se haya iniciado cuando don Juan de Echegaray erigiera en 1751 la Villa San José de Jáchal. Este "'segundo departamento'' de San Juan como suele decirse, si bien es cierto que tuvo épocas de bonanza o de declinación económica, debe a su gente -poseedora de una estupenda memoria histórica- el haber preservado una cultura "'folk'' o una suerte "'cultura jachallera'', la cual ha pervivido a través de los años y sigue vigente. Este hecho es el sustento para decir que Jáchal es "'la capital de la tradición'', calificativo justo y valedero. De ahí que desde hace varias décadas se celebra el "'Día de la Tradición'', en el mes de noviembre, en homenaje al nacimiento, el 10 de noviembre de 1834, de José Hernández. Esta fiesta que comenzó en su plaza principal, instalando ranchos típicos, o con el desfile de distintos motivos alegóricos a la tradición, llenos de originalidad y talento; se ha festejado continuamente desde 1962, y se potenció cuando en 1971 quedó inaugurado el anfiteatro, transformándose en el escenario mayor de la fiesta. El pueblo de Jáchal fue el que resolvió que en el mes de noviembre debía recordarse y honrarse a la tradición argentina, no sólo en honor al autor del "'Martín Fierro'', sino a su poeta mayor: Buenaventura Luna. La fiesta superó las fronteras locales, para tener renombre nacional e internacional. Jáchal, por motivos que van más allá de este escrito, ha sido una suerte de relicto cultural, en el cual se ha conservado un conjunto de bienes culturales, tangibles o intangibles, una especie de legado que ha sido forjado por la cultura popular y que se ha ido trasmitiendo de generación en generación. Al decir que se ha ido trasmitiendo, estamos hablando de tradición, pues de transmitir deriva este vocablo. Es así que en esta localidad norteña, desde que el viajero observador llega, advierte tradiciones, o "'ecos de pasado'', que a veces no reflejan los libros de historia. Ahí están esas viejas casonas jachalleras, como las emplazadas en "'El Rincón'', o los viejos molinos harineros testigos del esplendor económico, o en el Templo Mayor el valioso "'Cristo Negro'', que guarda una historia singular. Igualmente la gastronomía, las leyendas, las artesanías, el canto el baile y la poesía, manifestaciones artísticas empapadas del espíritu de don Buenaventura Luna. Resulta pues inestimable que un pueblo haga un alto en sus ocupaciones y rinda tributo a su tradición, ésta es una manera singular de hacer patria.



(*) Magister en Historia.

     

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