13/12/2004 MARADONA, ZONDA

Territorio sin vigilar e invadido por enduristas

Entran en campos privados. Hubo una muerte. La policía no tiene movilidades. Atahualpa Acosta - Diario de Cuyo

     

La muerte del mendocino Enrique Eleazar Guzmán puso en alerta roja a la región de Maradona, en el departamento Zonda. Guzmán murió, según le explicó uno de sus amigos a la policía, luego de haber perdido el control de su motocicleta mientras hacía enduro por una huella muy trabada. El caso es que Guzmán y sus compañeros de travesía estaban en propiedad privada, un delito común y corriente ya en el territorio, pero del que no se pueden abstraer los propietarios de los campos y por el que reclaman que las autoridades tomen medidas urgentes.

"He salido a reclamar atención sobre el caso, porque esta muerte puede traernos problemas, y porque además estamos cansados de que la gente no respete la propiedad privada", dice preocupado Quico Recabarren, propietario justamente de la Estancia Maradona, donde se produjo el deceso de Guzmán, quien era empleado del Centro de Cómputos del Banco San Juan.

Las autoridades de aplicación de las leyes más próximas son los uniformados de la Seccional 14ta. de Zonda, pero existe un gran inconveniente: Para desplazarse por todo el departamento sólo cuentan con dos ciclomotores. Y el caso es que más del 90 por ciento del territorio de Zonda es montañoso. Ni aunque quisiera, la policía podría patrullar las huellas por donde andan las motos de cross y las camionetas 4x4 o todo terreno.

Consultado Luis Cabanay, a cargo de la Seccional 14ta., el comisario reconoció que les resulta prácticamente imposible patrullar los caminos de montaña. Cabanay explicó que los amantes del enduro y las travesías en 4x4 no sólo usan las huellas sino los cursos de río y caminos aledaños a la ruta 12. De hecho la entrada más común al territorio donde está situada la Estancia Maradona es siguiendo la ruta 12 más allá del puesto fitosanitario, por la huella de la Quebrada de Maradona hacia el Sur.

El accidente ocurrió, según la policía, 17 kilómetros al Sur del puesto sanitario, en medio del terreno escabroso. Eleázar aún se hallaba con vida, en brazos de un compañero de trabajo y de travesía, cuando los encontraron por casualidad dos sobrinos de Recabarren. Los dos enduristas, como casi todo el resto que practica esta actividad, habían traspasado la propiedad a campo traviesa, obviando las tranqueras y candados que ponen los propietarios.

"Por esa zona somos varios propietarios que tenemos llaves de todos los candados, pero esta gente pasa por cualquier otro lado con sus vehículos -comenta Recabarren-. Es muy difícil detenerlos y menos prohibirles esas actividades, pero hay que hacer algo. Además Zonda es un departamento turístico, hay que desarrollar un programa de seguridad por el bien de todos".

     

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