Domingo, 6 de Marzo de 2005 | San Juan, República Argentina Registrar | Contáctenos | Ayuda
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Mujeres si nCensura
Andrea Benavídez, Mirian Nicolás, Dely Domínguez, Liliana Gutiérrez y Perla Wellner se vieron las caras por primera vez en la cita que les hizo REVISTA OH! para hablar "de cosas de mujeres"
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UN DEBATE FEMENINO
MUJERES sin censura
En todo el mundo se recordará el próximo martes, 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer. REVISTA OH! convocó a cinco sanjuaninas de distintas edades y profesiones, todas madres de familia, para hablar de los temas que más les interesan.
Por Paulina Rotman - Fotos Federico Levato
Parecía que se conocían de toda la vida. Sin embargo, Andrea Benavídez, Mirian Nicolás, Dely Domínguez, Liliana Gutiérrez y Perla Wellner se vieron las caras por primera vez en la cita que les hizo REVISTA OH! para hablar "de cosas de mujeres". Como si fuera una charla de amigas una tarde cualquiera en un café, ellas opinaron "sin pelos en la lengua" de temas que la sociedad censura, contaron y se emocionaron con las propias experiencias que han cosechado a lo largo de sus vidas, criticaron algunos aspectos de los hombres (reconocieron que son un complemento) y se rieron de sí mismas. También hubo un lugar imaginario para brindar por la lucha de esas 139 mujeres que un 8 de marzo de 1857 murieron calcinadas en una fábrica de Nueva York cuando reclamaban por mejores condiciones laborales, y por las miles de anónimas o conocidas que siguen defendiendo sus convicciones, ya sea en el hogar o fuera de él. Lo que sigue es parte de esa charla.

-La mujer hoy hace mil cosas a la vez, dentro y fuera de la casa, y sigue sintiendo que el tiempo no le alcanza para dedicarse a la familia. ¿Eso las hace sentir culpables?

Todas
-Siií.

Mirian -Yo no sé si las mujeres somos tan culposas, creo que la culpa se da por momentos. Creo que cuando vemos cambios o recibimos reclamos de hijos y/o maridos nos replanteamos el tema, pero yo no vivo con culpas. De vez en cuando me las hacen recordar, pero me acomodo bien y sigo porque hay que entender que hoy la vida exige no sólo una familia y una casa, sino además un crecimiento individual. Y eso nadie lo va a operar más que uno, porque el día de mañana el marido puede o no cambiar, el hijo se va de la casa y vos te quedás acunando culpas. En cambio, apuesto a la calidad de tiempo que le dedico a mi familia.

Liliana -Si hay algo que aprendí de mi mamá, que era docente y en un momento llegó a trabajar en tres lugares a la vez, era esto de la calidad del tiempo. ¿Para qué sirve una mamá que esté en la casa todo el día idiota, retando a los niños y neurótica?

Dely -Creo que lo que necesitamos es compartir las cargas para que la culpa sea menor. Hay mujeres que viven con más culpa porque están muy estereotipados los roles: el hombre es el que sale a buscar el dinero para la casa y se desentiende de contener afectivamente a los chicos, buscarlos de la escuela, educarlos, leerles el librito a la noche, llevarlos al dentista. Si todo esto se puede compartir, las culpas son menos.

Perla -Esto de las culpas no es un problema que se nos crea a nosotras, viene por mandato social. Porque a las de mi generación se nos dio un espacio para estudiar y trabajar, pero aún hoy es todavía muy fuerte el planteo de que el rol de la madre es irreemplazable. Entonces una cada vez que deja a los hijos se siente mal. De todos modos, en este proceso de salir de la casa las mujeres nos fuimos dando cuenta de que es un progreso y que no está mal, y entonces tratamos de disfrutarlo un poco más. Ahora lo que queda pendiente es que las tareas del hogar sean compartidas, para que no todo quede en las manos de la mamá. Llegamos así a un nuevo tipo de familia y en este marco creo que hay mucho debate por delante.

Andrea -Yo, que soy de otra generación, creo que hay algunas diferencias: antes se era mamá por una cuestión de mandato cultural y creo que ahora se elige ser mamá, y por ende también estamos eligiendo quedarnos más en la casa antes que salir. Al menos lo evaluamos. Se elige dar la teta el tiempo que sea necesario, no se ve como algo que te ata y no te deja ir a trabajar, sino como un placer. También pienso que la madre es irreemplazable el primer año, y si bien puede cuidar al bebé la empleada o la abuela, también está bueno ser consciente de que si una ha tenido un hijo -no voy a tener quince, porque se te estría todo el cuerpo y además no me va a dar el tiempo- también hay que dedicarle uno o dos años por completo.

-Mamá ¿se nace o se hace?

Todas a la vez
-Se hace.

Liliana -Biológicamente las mujeres estamos preparadas, pero hay muchas madres que no llevan la maternidad en la sangre ni les interesa.

Mirian -Es un mito eso de que todas las mamás son buenas. Si no, no habrían casos de mujeres que abandonan a sus hijos.

Perla -Acá hay dos temas que son parte de la lucha de las mujeres: uno es la decisión, ya que hay un sector de la sociedad todavía muy importante que aún no puede ejercer el derecho de planificar su familia, y el otro es el tema laboral. Con la flexibilización laboral de los últimos años hemos perdido conquistas ganadas por las mujeres en el trabajo: hoy vemos que las extensiones del horario de trabajo nos desfavorecen, o si estás embarazada no te toman. Ahora bien, si a vos te acompañan desde el Estado con la posibilidad de que tengas las licencias necesarias para poder atender a los hijos hasta determinada edad y te ayudan con una guardería donde dejar a los chicos sin pagar un peso, la cosa es distinta.

Dely -Hay legislación nacional que no se aplica, como ser la de las guarderías o jardines maternales zonales. La dirigencia política de hombres y mujeres no se hace cargo de la problemática de género.

-¿En qué aspectos la mujer sigue discriminada?

Dely y Perla
-En todos.

D -Lo dice la Organización Internacional del Trabajo, lo dice la Organización Mundial de la Salud: en todos los temas a la mujer le va peor. ¿Qué tema querés tocar? Mercado laboral: hay más mujeres en negro que hombres. Trabajo: hay más trabajo para las mujeres, pero son los peores y los menos remunerados e insalubres. Educación: el mayor índice de analfabetismo está en las mujeres.

Perla -Y en las categorías ni qué hablar: tenés, según el INDEC, mujeres con mayor preparación pero con menor categoría que los hombres, se les paga menos. Ni siquiera hay espacios para mujeres en los partidos políticos o los gremios, porque los lugares de decisión están limitados a los hombres y a nosotras nos dejan para armar las empanadas para los actos. Seguimos haciendo las tareas de servicio. Creo que hay que redefinir cuál es el rol principal de la mujer, ése es un debate que le está faltando a la sociedad. Porque es bueno que la mujer salga a trabajar, pero que esto no se contraponga con su condición de madre. Yo quisiera que a esta afirmación se agregara que, si nacimos para parir, también nacimos para vivir.

Liliana -No es fácil manejar la profesión, el matrimonio, la maternidad y la casa a la vez. Esta sociedad de San Juan, nos guste o no, es tan machista que no tiene miramientos para decirte que si tu trabajo no da para que realmente te gratifique, y tu trabajo solamente alcanza para pagarle a una empleada, mejor quedate en la casa. Y qué, ¿no cuenta la gratificación intelectual, personal, emocional, espiritual? ¿Sólo vale lo remunerativo?

Andrea -Hay una cosa que es interesante y que los varones no se platean: un tipo no va a trabajar para buscar gratificación espiritual, para eso va a jugar al fútbol, va a juntarse con los amigos a tomar una cerveza. Eso del planteo "yo necesito un espacio para..." es algo femenino.

Dely -Lo que pasa es que los hombres se toman el espacio y no te preguntan si se lo pueden tomar.

Perla -Ellos dicen "me voy a pescar este fin de semana" y se van. ¿Pero cuántos grupos de amigas pueden irse, sin que haya una discusión de por medio con los maridos, un fin de semana a una cabaña al dique para descansar y desestresarse? La sociedad avala que el hombre se vaya, pero la mujer, si se tiene que ir, primero tiene que responder preguntas como: "¿Cómo te vas a ir sin los chicos? Hay que avanzar hacia una pareja de consenso.

Dely -También habría que redefinir la maternidad y la paternidad. Porque si los hombres no sienten culpas es porque la sociedad avala cómo ejercen su rol, mientras que la mujer tiene que optar entre crecer profesionalmente o ser madre.

-¿Y fuera de lo laboral?

Dely
-Fuera de lo laboral también hay discriminación: ¿cuántos hombres golpeados tendrían la justificación de sus padres para que se queden en esa pareja?

Liliana -Un ejemplo de lo más tonto: el otro día conversaba con mi esposo acerca de dos parejas conocidas, ambas separadas y vueltas a juntar con otras personas. Cuando se habla del varón de forma muy amorosa se dice el fulano con la no se cuanto; en cambio, al hablar de ella, se dice que ya consiguió "noviecito". Es algo tonto, pero discriminatorio. Nosotras somos las sinvergüenzas y ellos los galanes. Pero nadie habla de que quizá haya habido maltrato previo y que la nueva pareja sea una alivio, un premio que le da la vida a esa mujer.

Mirian -También creo que nos autodiscriminamos. En mi grupo de amigas, la única disponible para salir cuando tenemos ganas soy yo. El resto puede el día que el marido juega a los dados, o cuando el marido sale con sus amigos, o cuando los chicos se quedan con la abuela. Así no nos juntamos tres el mismo día, nunca. Ya es hora de que tomemos decisiones y nos dejemos de pedir permiso.

Perla -Es que cuando la mujer sabe que el marido no está de acuerdo con algo, ella misma se dice "entre tener un disgusto, una discusión que después me hace sentir mal, mejor no voy". Hay mujeres que hasta aceptan que el marido les compre la ropa. La discriminación es un problema profundo, no es un debate de las mujeres con los hombres.

Andrea -Creo que lo que no se está dando es el nuevo debate que se le abre al varón. Se ha podido polemizar sobre la femineidad, lo que las mujeres queremos, nuestros derechos. En cambio no está saliendo el planteo masculino. Creo que hay una búsqueda de roles de los varones, al menos de los que tienen entre 20 y 40 años; lo que pasa es que ellos no pueden manifestarlo, discutirlo y explicitarlo tan fuerte como las mujeres.

Dely -Eso también tiene que ver con una cuestión cultural, porque las mujeres nos juntamos entre mujeres a charlar de nuestros "dolores" y alegrías.

Andrea -Y los hombres se juntan también entre ellos a hablar...

Mirian -Sí, pero hablan de fútbol.

Dely -Algunos psicólogos, como Juan Carlos Kreimer y Sinaí, entre otros, están armando grupos de autoayuda para hombres en Capital y Buenos Aires. Aquí se quiso hacer la experiencia, pero no vino nadie porque los hombres no quieren perder esa imagen de fortaleza.

Andrea -Dudo que algún varón quiera ser machista, nadie lo quiere. Pero lo que les pasa es que no pueden zafar de eso.

Mirian -Para mí, todos quieren ser y son machistas. Creo que mi marido es el único que se salva, el resto responde al emblema del "yo soy machista, y qué". Esto viene desde hace rato, cuando los papás alentaban a sus chicos a que cuando crecieran un poquito iban a tener todas las minas. En cambio a las nenas no se las toca nadie.

Andrea -Ahora esa carga de que "tengan todas las minas" es un planteo que también se están haciendo los pibes. Ya no quieren tener "todas" las minas siempre, pero sí quieren tener una chica disponible cuando ellos quieren. La obligación de asistir a todas las mujeres también está en decadencia para el chico de 30 años, que está cambiando ese mandato que tenían los varones de otras generaciones. Estas movidas se tienen que dar socialmente, si no la discriminación no va a cesar, al menos hasta que el diálogo se equipare y se plante al hombre y a la mujer como complementos y no como guerreros.

Dely -Mirá en qué provincia vivimos: mayores índices de enfermedades de transmisión sexual comparándonos sólo con Cuyo, no hablo de estadísticas de España o Estados Unidos. Sin embargo en la provincia no está reconocido en su plenitud -sino en parte- el derecho de las mujeres y de los hombres a cuidarse cuando tienen relaciones. Si hasta al plan oficial se le ha puesto por nombre "Mujer", quedando los hombres excluidos de la responsabilidad, pese a que plantea la vasectomía como forma de que también se hagan cargo de planificar la cantidad de hijos. Debería llamarse Programa de Salud Reproductiva. Acá hay altísimos índices de infidelidad, la iniciación sexual es a más temprana edad, hay abortos ilegales, embarazos precoces. Eso está pasando haya ley o no. Sin embargo hay anteojeras y la Cámara de Diputados (ésta y la anterior) no adhieren a la ley nacional. En qué provincia vivimos.

Perla -A esto se suma la violencia doméstica. Ni siquiera hay campañas para evitarla.

Andrea -Lo que pasa es que quienes están en lugares públicos y toman decisiones son varones, y no precisamente los más "picantes".

-¿Qué opinan del aborto?

Dely
-Hay que evitarlo, y la forma es con educación sexual, con la posibilidad de información y de distribución de métodos anticonceptivos.

Mirian -Yo soy mamá gracias al no aborto. Pero también entiendo que hay situaciones especiales, como las de chicas pre adolescentes que no pueden cuidar niños porque todavía no se saben cuidar ellas mismas, o las violaciones o abortos profilácticos para preservar la salud de la madre, que hay que tener en cuenta. Depende del caso.

Liliana -Yo tuve una pérdida entre el primero y el segundo chico, y fue muy doloroso. Me la pasaba llorando y diciéndole a Dios por qué me lo quitó, si iba a ser enfermo yo lo iba a querer igual. Con esa experiencia personal y por mis raíces religiosas, no lo acepto.

Perla -Por eso la mejor consigna debe ser información para no abortar y aborto legal para no morir. Hay que entender que nadie va a estar a favor del aborto, quién puede. Pero hay circunstancias especiales y que pasan en la provincia: acá es altísimo el porcentaje de mujeres que mueren por abortos.

Andrea -Acá tenemos una sociedad tan conservadora que ni siquiera se puede plantear el tema de la profilaxis.

-¿Se perdona la infidelidad?

Mirian
-El hombre argentino no perdona la infidelidad. En cambio la mujer, si lo considera algo circunstancial, quizá sí.

Dely -Yo no pude perdonarlo. No sé en otras circunstancias, otra relación, con otra persona...

Liliana -Todo depende de la situación en que se da, del estado de ánimo cuando uno se entera de cuáles o tales cosas, de la edad. Para mí sería muy difícil, pero por otro lado recuerdo las palabras del padre Fanzolato, que decía que es más fácil perdonar una infidelidad y no las pequeñas desatenciones que llegan a ser más graves que una infidelidad. Especialmente en años y años de matrimonio el no alimentar el amor, las fantasías, la cosa bonita de la pareja, hace que todo caiga en algo terrible. Todo hay que analizarlo. Son difíciles ambas.

Dely -Ahora nos metimos en el mito del amor romántico. Nosotras queremos ser amadas como hemos sido amadas por nuestros padres: incondicionalmente y para siempre, pero de pronto la realidad nos muestra que pasan otras cosas.

Mirian -También hay que ponerse en la vereda de enfrente: uno no ama a su marido con la misma calidad durante toda la vida.

Liliana -La pareja es un desafío diario, tanto del hombre como de la mujer.

Perla -Las mujeres nos hemos educado en la historia romántica, del sueño, pero del noviazgo al casamiento hay un salto en el que hay que reelaborar los conceptos del amor. De todos modos, la sociedad es muy permisiva con el hombre y muy dura con la mujer. Inclusive nuestra sociedad les acepta no sólo la infidelidad sino hasta el adulterio. Acá hay muchos hombres que tienen dos familias y es aceptado, mientras que no conozco una mujer con dos casas.

Mirian -Yo ni loca, ¡no sé cómo hacer con una, y voy a tener dos!

Dely -¡Dos casas para limpiar, no!

Mirian -El hombre puede ser infiel porque lo hace de la piel para afuera, es instinto puro, y para que los amigos lo aplaudan en el café. Pero la mujer no. Cuando una mujer llega a esta instancia es porque no está involucrada con su pareja.

Perla -La mujer es más honesta en ese sentido: si se terminó el amor se va, y si no trata de seguirla peleando, ilusionada con que algo puede cambiar alguna vez.

Liliana -Apela a terapia, retiros espirituales, un asesor espiritual, la familia, todo vale.

Perla -Pero no sólo la infidelidad duele. Hay mujeres que llegada una edad cuentan cómo han sufrido por la falta de afecto en la relación de pareja. De hecho, una vez en un taller de jóvenes se planteaba que les hubiera gustado mucho ver a sus padres abrazados, haciéndose mimos, algo que no ocurre.

Dely -En fin, el hombre tiene que aprender más de nosotras a expresar las emociones, y nosotras tenemos que aprender de ellos a separar un poco las cosas.

-¿Por qué hay un Día de la Mujer y no un Día del Hombre?

Mirian
-Debe ser un permiso que se dieron para mimarnos y para decirnos "cállense, locas"

Andrea -Debe ser porque no se ha dado todavía el debate de la cuestión masculina, porque cuando se de, seguro que van a reclamar su día.

-Si tuvieran la posibilidad de volver a nacer y pudiesen elegir el sexo, ¿qué serían?

Todas
-Mujer, si no todo sería muy fácil.

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Andrea Benavídez Nombre: Andrea Benavídez.
Estado civil: Soltera y mamá de una nena de 5 años.
Profesión: Le falta presentar la tesis para recibirse de Licenciada en Filosofía. Mientras tanto trabaja en un estudio jurídico como secretaria, es investigadora de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes y da talleres de lectura para chicos de 1 a 3 años y de 9 a 14. En los ratos libres, escribe.
Mirian Nicolás Nombre: Mirian Nicolás
Edad: 50 años.
Estado civil: Casada, mamá de Gonzalo, de 14 años.
Profesión: Hizo televisión y periodismo gráfico, pero jamás abandonó su contacto con la moda. Ahora se dedica a la producción de prendas tejidas artesanales y bijou.
Liliana Gutiérrez Nombre: Liliana Gutiérrez
Edad: Se dice "mujer de las cuatro décadas". Después confiesa que tiene 42.
Estado civil: Casa y madre de tres varones de 17, 16 y 12 años.
Profesión: Dejó inconclusa la carrera de Derecho pero se recibió de Martillera Pública y llegó a trabajar en la Justicia de Paz. Lo dejó todo para dedicarse al arte escénico, tanto como docente en escuelas públicas como en su propia Escuela de Comedia Musical, que es una sucursal del instituto de Valeria Lynch.
Perla Wellner Nombre: Perla Wellner
Edad: 56 años
Estado civil: Separada. Es madre de tres hijos de 29, 27 y 25 años. Vive con su mamá.
Profesión: Es maestra jubilada y miembro del Movimiento de Mujeres Sanjuaninas.
Adela Nombre: Adela "Dely" Domínguez.
Edad: 47 años.
Estado civil: Soltera y mamá de Paula, de 20 años.
Profesión: Es licenciada en Ciencias de la Comunicación, título que le abrió puertas como docente y como periodista (actualmente trabaja en Radio Nacional, pero también su voz se hizo oír en Radio Universidad).
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