La lectura como recreo tiene eco

La idea se aplica en la escuela Muñiz por parte del “Club de la Biblioteca” que surgió con apoyo de una minera.

Un éxito. La personificación de “Don Sandalio” por el locutor calingastino Omar Araya Ramírez fue inolvidable para los chicos. Fue uno de los invitados a leerles a los niños.

 

Cuentos cortos, adivinanzas, historias de animales e incluso el pasado Mundial de Fútbol, la excusa es leer en los recreos para incentivar la lectura. La iniciativa se concreta desde hace unos meses en la escuela Francisco Javier Muñiz de Sorocayense (Calingasta) y está al mando de los integrantes del “Club de la Biblioteca” del lugar. 


Integrada por alumnos de hasta 12 años, los chicos van a contraturno una vez a la semana para leer en los recreos de la tarde a los más chiquitos desde nivel inicial hasta tercer grado. Buscan un lugar cómodo de la escuela, que por lo general es una galería, y la lectura empieza frente a los pequeños. Como cierre hay preguntas sobre los personajes, a veces hacen crucigramas referidos al libro que se leyó u alguna otra idea didáctica en un pizarrón. 


Los resultados pedagógicos han sido más que positivos, por el lado de los chiquitos y en particular los de primer grado que se están iniciando en la lectura, buscan después el libro y se lo llevan a sus casas o los incentiva a ir a la biblioteca y buscar libros para leer. “En el caso de los más grandes que son los que leen, hemos notado que comenzaron a desinhibirse cuando lo hacen en público y hasta mejoraron su pronunciación”; contó Rosana Saldívar, quien coordina a los chicos del club. 


El “Club de la Biblioteca” surgió como un voluntariado. Cinco años atrás Rosana inició el dictado de apoyo escolar en la biblioteca del lugar, una iniciativa que tuvo el respaldo de la operadora en ese entonces de Mina Casposo, Troy Resources. Al principio costó incorporar el hábito de las clases de consulta  y aprovechar el material de la biblioteca, pero luego se volvió en un clásico que generó demanda y que llevó a que fueran trasladados a un aula. “El Club surge precisamente para seguir dándole vida a la biblioteca a partir del traslado, entonces los chicos que lo integraron comenzaron a organizar los libros que la integran por temas, mantienen limpio y ordenado el lugar y también generan ideas que puedan aplicar en la escuela”, contó Saldívar. 


Dado el impacto de la incorporación de la lectura en los recreos, la iniciativa se amplió hacia un proyecto más ambicioso: Una invitación mensual a alguno de los comunicadores de las diferentes radios de la zona para leerle a los alumnos. El ciclo se llama “Escuchamos y conocemos las voces de nuestro pueblo”; que sean del mundo radial también tiene su explicación porque lo que se busca es la buena pronunciación y que además puedan generar las voces de diferentes personajes. 


Geraldo Moroso, director de Radio Manantial en Calingasta, fue el primer invitado y quien leyó unos cuentos cortos infantiles elegidos por los propios alumnos. Luego llegó el turno de Omar Araya Ramírez de FM Pueblo, en Villa de Calingasta. Omar rompió el molde en una experiencia inolvidable para los chicos ya que personificó a su personaje “Don Sandalio”, un viejito de pueblo de estilo gauchesco que les contó leyendas e historias del lugar. De hecho conocieron uno de los por qué de Sorocayense, ya que según la tradición oral calingastina, en el pasado cuando el área se comenzó a poblar, vivió en el lugar una inmigrante chilena llamada María “Sorocaya”, apellido que luego se transformó en el nombre del pueblo. 


Para lo que resta del año, continuarán las invitación e incluso hasta se ha comprometido a locutores de San Juan, como Fabiana Gómez, de AM 1020. 

 

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