La gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner se vio obligada a pasar la noche en Casa de Gobierno, donde quedó encerrada debido a una fuerte protesta de manifestantes que sitiaron el edificio provincial.

 

En medio de una crisis que afecta a Santa Cruz desde hace tiempo, ahora se vive un paro docente de 120 horas por segunda semana y la Justicia paralizada, en reclamo del pago total de los sueldos de marzo. La propia Alicia Kirchner admitió en conferencia de prensa que la provincia está "en estado crítico" y fue tras su exposición que quedó encerrada.

 

La Mandataria provincial logró salir del lugar recién minutos antes de las 4. Afuera se mantenía la protesta de docentes, jubilados y empleados estatales. De la manifestación también participaban padres autoconvocados que exigen el comienzo de clases, suspendido por el paro de los maestros.

 

 

Además otro grupo de docentes ocupa el Ministerio de Economía provincial en reclamo del pago total de salarios de febrero, mientras que jubilados tomaron la sede de la Caja de Previsión Social para conocer la fecha de pago de sus haberes. La gobernadora estuvo recluida en su despacho, mientras estuvo en la Casa de Gobierno.

 

La cuñada de Cristina Kirchner explicó en conferencia que la crisis se complicó con la quita de reembolsos por puertos patagónicos, más el pago de créditos que se tomaron para cumplir con los aumentos de sueldo en gestiones anteriores. Por eso le reclamó al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, la renegociación de la deuda de $70 millones mensuales que enfrenta por créditos que heredó del gobierno de Daniel Peralta, porque "no se puede afrontar", aseguró.

 

"Desde la Casa Rosada me aseguraron que será posible renegociar una parte, esto implica que devolverán los 70 millones que comenzaron a descontar. Se suponía que el miércoles me darían $210 millones y ya no me descontarían más por un año, pero ese dinero aún no ingresó a las cuentas provinciales", afirmó, y dijo que con esos fondos podría empezar a pagarle a los jubilados.