Un particular hecho ocurrió en La Matanza, Buenos Aires. Entidades municipales querían clausurar una sucursal de supermercados Coto y trabajadores y hasta el dueño de la marca se presentaron en la puerta del establecimiento para protestar.

Las protestas ocurrieron ayer por la tarde en la puerta del Supermercado Coto de la avenida Rivadavia al 13.000, en pleno centro comercial de Ramos Mejía. La clausura había sido ordenada por inspectores municipales de La Matanza, que en una inspección de rutina encontraron una falta operativa.

Al frente de las protestas de los trabajadores de la cadena se puso el propio Alfredo Coto con su mujer Gloria -ambos con barbijos-. El empresario criticó con dureza a las autoridades de La Matanza: "No sabemos por qué quieren clausurarnos. Fernando Espinoza (actual intendente de La Matanza) tiene un encono personal contra mí y es algo que no entiendo porque somos generadores de empleo. No pueden hacernos esto y menos en la actual situación", explicó Coto a un reconocido canal de televisión.

En la cadena de supermercados destacaron que se trata de un tema técnico, que no implica peligro ni ningún riesgo para los empleados o clientes del supermercado. Y precisaron que tampoco se trata de una violación de los precios máximos que implementó el gobierno nacional. "En un momento tan duro como el que está viviendo el país es increíble que se haya decidido una clausura arbitraria que perjudica principalmente a los vecinos de Ramos que se encuentran sin un lugar adonde ir a hacer las compras", explicaron en la cadena.