Buenos Aires, 28 de Octubre.- La elección dejó un tendal de números para analizar, pero algunos de ellos más concretos y evidentes: las bancas que se renovaron -127 en diputados y 24 en senadores- cambiaron levemente la conformación del Congreso, aunque no se modificó la correlación de fuerzas. El Frente para la Victoria, de esta forma, ratificó su supremacía y pasó de 115 a 130 diputados, incluyendo los aliados.
Cómo queda conformado el Congreso tras la elección
En segundo lugar, en la Cámara baja, quedó la Unión Cívica Radical, con el Partido Socialista –más aliados- que mantuvo cerca de 70 bancas, si se suman las 53 radicales y socialistas, más las 7 de UNEN, las del FAP y e FPCyS.
EL PRO, por su parte, creció de 13 a 18 bancas, mientras que el peronismo disidente se ubicó detrás del Frente Renovador con 19 bancas. Con menores escaños, pero con bloque propio, aparecen el Frente de Izquierda y los Trabajadores –entre 3 y 5 diputados-, el Movimiento Popular Neuquino, que conserva sus tres bancas, y las 3 de Unión Por Córdoba.
En el Senado, el FPV renovaría las 11 bancas que ponía en juego, pero no tendrá los dos aliados de Nuevo Encuentro. El radicalismo perdería 2 bancas y el PRO debutará con 2 senadores propios.