Figuras clave, pensando en elecciones
Los que caminan por las calles bonaerenses pueden encontrarse por estos días con carteles que expresan la intención de que el exfuncionario kirchnerista Florencio Randazzo y el exdiputado K Julián Domínguez sean protagonistas de la contienda electoral en ese distrito. El jefe del Partido Justicialista, el sanjuanino José Luis Gioja, había dicho que Randazzo tenía las puertas abiertas en el partido.
  <

/figcaption>

 

 

Elisa Carrió y Esteban Bullrich, posibles candidatos del oficialismo.

El oficialismo comenzó a diseñar la campaña electoral en el principal distrito, la provincia de Buenos Aires, con una lógica de tres premisas: el piso de Cambiemos es de 35 puntos; el Frente para la Victoria-Partido Justicialista es el rival a vencer mientras que Sergio Massa ‘baja‘; y es necesario ‘una mejora en el bolsillo de la gente‘ para obtener un triunfo en octubre.


Funcionarios del Gobierno nacional y legisladores que trabajan en el armado de la campaña admitieron a la agencia de noticias DyN que Cambiemos mantiene un piso de un 35 por ciento en el mayor distrito electoral del país, que define por ende, cualquier elección nacional; que el Partido Justicialista ‘mantiene 30 puntos de piso electoral‘ y Massa ‘está bajando ante esta polarización‘.


Quienes trabajan en el armado territorial junto a la gobernadora María Eugenia Vidal advierten sin embargo, que un eventual nuevo triunfo de Cambiemos dependerá de que el gobierno de Mauricio Macri pueda exhibir ‘una mejora en el bolsillo de los argentinos”, en momentos en que admiten que la recesión y pérdida del poder adquisitivo y del consumo, ‘es uno de los principales problemas irresueltos‘ en el primer año de Gobierno.


Fuentes que integran la mesa nacional de Cambiemos esperaban que el jueves pasado se concretara la reunión de Vidal con el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, para comenzar a definir las estrategias a seguir.


‘Va a haber armado territorial, bajo el mando de Vidal‘, indicaron las fuentes. De hecho Vidal y Monzó mantuvieron días atrás un encuentro ‘a solas‘ para dejar atrás viejas diferencias. Respecto de las candidaturas, en el oficialismo sostienen que dependerán de cómo el peronismo defina su interna y a sus postulantes, si logra avanzar hacia una renovación dirigencial o sigue bajo el ala de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien el Gobierno considera como ‘la gran electora del (justicialismo) porque conserva un piso del 30 por ciento en territorio bonaerense lo que frena el surgimiento de otro liderazgo‘.


Se trabaja sobre dos hipótesis para definir las posibles candidaturas. Si Cristina es candidata, le darán pelea con candidatos con fuerte conocimiento en la opinión pública, y para ese escenario suenan los nombres de la diputada Elisa Carrió, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, y el ministro de Educación, Esteban Bullrich.


En cambio, si el peronismo decide romper con el kirchnerismo y apuesta al cambio, el oficialismo jugará también con figuras ‘nuevas‘ que representen ‘la gestión‘ tanto a nivel nacional como de la provincia, y para ello suenan varios Gladys González, Facundo Manes, Martín Yeza o Sebastián de Luca, el secretario del Interior que secunda a Rogelio Frigerio. Los estrategas de la Casa Rosada apuestan atraer a dirigentes de ese espacio, no descartan alianzas vecinales y provinciales y en algunos casos, hasta gobernadores que no se sientan representados por el justicialismo.