Buenos Aires, 19 de marzo.- Lucas Rebolini Manso estuvo dos veces internado en el Hospital Fernández el 6 de febrero último, cuatro días antes de su muerte, ya que tras un primer ingreso en esa medianoche, escapó y una hora después aproximadamente fue ingresado nuevamente por una ambulancia del Same al nosocomio tras sufrir una "psicosis tóxica", según fuentes del hospital.
El hijo de Grimau escapó desnudo del Hospital Fernández
La subdirectora médica del hospital admitió además la falta de medios para impedir hechos como ése. Sin embargo, argumentó que “ningún hospital puede estar preparado para una psicosis tóxica".
La médica añadió que cuando el joven se escapó del hospital, las autoridades del nosocomio pidieron la actuación de la policía para ubicarlo, y destacó que frente a un caso de psicosis tóxica es "necesario la fuerza de cinco hombres grandes para que lo coloquen en forma horizontal y luego medicarlo".
Una vez internado nuevamente en el hospital "se le da anestesia general y se lo conecta a un respirador", explicó Martín.