En la maratónica sesión que arrancó al mediodía del martes, la Cámara de Diputados convirtió ayer por la mañana el proyecto etiquetado frontal de alimentos, que fue uno de los ejes centrales del plenario. Pero entre el conjunto de iniciativas aprobadas hay dos que se convirtieron en ley y que eran un anhelo muy esperado por los trabajadores vitivinícolas de San Juan: un régimen jubilatorio especial para los trabajadores de la actividad vitícola que les permite anticipar su retiro, y una reforma del Estatuto del Contratista de Viñas y Frutales en relación con la indemnización y la mensualidad que percibe el contratista.

El proyecto sobre el régimen jubilatorio para los trabajadores viñateros se aprobó con 173 votos que fueron aportados por el Frente de Todos, los interbloques Federal y de Unidad para el Desarrollo, Acción Federal, la izquierda y la mayoría de Juntos por el Cambio.

De acuerdo a esa iniciativa diseñada por la senadora mendocina del Frente de Todos, Anabel Fernández Sagasti, los trabajadores de la actividad vitícola podrán jubilarse con 57 años cuando tengan acreditado 25 años de servicio con aportes.

Hoy el Senado buscará aprobar el aumento del mínimo no imponible de Bienes Personales de 2 a $8 millones.

La contribución patronal respecto de las tareas referidas será la que rija en el régimen común (Sistema Integrado Previsional Argentino) incrementada en dos puntos porcentuales.

Al abrir el debate, la presidente de la comisión de legislación Laboral, Vanesa Siley (Frente de Todos), señaló que "las condiciones extremas de labor a las que son sometidos los trabajadores de viña provocan generalmente secuelas físicas y psíquicas. Con este proyecto de Régimen Previsional estaríamos beneficiando a alrededor de 40 mil personas".

Por su parte, la diputada del Frente de Todos Marisa Uceda señaló que "vengo de la provincia de Mendoza, donde está el 70 por ciento de las hectáreas productivas de la viticultura. Para nosotros este reconocimiento es fundamental para seguir apoyando a los y las trabajadoras".

En tanto, el radical puntano Alejandro Cacece señaló que Juntos por el Cambio respalda el proyecto "para equidad al régimen previsional de los trabajadores rurales: venimos a reparar una exclusión específica que hubo hace diez años".

Por su parte, el diputado de Unidad y Equidad para el Desarrollo José Luis Ramón dijo que "tardamos 10 años en reconocer los beneficios de los trabajadores agrarios para los trabajadores de viñas. Los proyectos dan una solución a más de 44 mil trabajadores".

Nuevas reglas para el contratista

Por otra parte, el plenario legislativo aprobó con 193 votos una modificación del Estatuto del Contratista de Viñas y Frutales donde se establece que el contratista tendrá una mensualidad mínima y se modifican las condiciones de la indemnización.

El proyecto establece que en los casos en que la "rescisión del contrato de viñas y frutales se produzca sin causa justificada y antes del vencimiento del año agrícola, el contratista debe percibir la indemnización por antigüedad aún cuando no se complete el primer año de trabajo". También, la iniciativa determina que "la remuneración mínima por hectárea y por año (mensualidad) debe ser fijada por la Comisión Paritaria que se crea por este estatuto".

Cada una de las doce mensualidades fijadas no puede ser, bajo ninguna circunstancia, menor a la fijada durante el período agrícola anterior, según el texto. Asimismo, corresponde al contratista un porcentaje de la producción, que en ningún caso puede ser inferior al 15% ni superior al 19% de ésta, deducidos los gastos de cosecha, acarreo y todos aquellos comunes y normales en la comercialización de las uvas y frutas.

Ambas iniciativas abarcan un universo total de cerca de 38 mil argentinos, de los cuáles entre el 60 y el 65% son de la provincia de Mendoza aunque abarca también a San Juan, San Luis y Salta. Actualmente, los contratistas cobran 10 mensualidades y a partir de la modificación pasarán a percibir 12 y conservarán el 15% de la producción que comparte en manera de sociedad con el dueño de la finca.


Voto unánime para la ley de etiquetado


El proyecto de etiquetado frontal de alimentos fue convertido en ley en Diputados por el voto unánime de los presentes en el recinto. Fueron 226 votos aportados por el Frente de Todos, Juntos por el Cambio, los Interbloques Federal y de Unidad para el Desarrollo, Movimiento Popular Neuquino, Acción Federal y el Frente de Izquierda.

El proyecto de etiquetado frontal apunta a advertir a la sociedad sobre los productos que tienen un alto contenido de grasas, sodios y azúcares y, de esa forma, ayudar a combatir la obesidad, la hipertensión y los riesgos cardíacos.

El dictamen de mayoría prevé la incorporación en el frente de los envases de los productos ultraprocesados una etiqueta con forma de octógono negro y letras blancas que advierta el exceso de nutrientes críticos para la salud, como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías.

Además, determina que los productos que contengan entre sus ingredientes edulcorantes o cafeína tendrán que informar que su consumo no se recomienda en niñas y niños. Además, establece que los productos que tengan más de un sello de advertencia no podrán incluir dibujos animados, personajes, figuras públicas, regalos ni elementos que llamen la atención de niños, niñas y adolescentes.

Alivio tributario

Diputados también dio media sanción al proyecto de ley que busca aliviar las deudas tributarias que tienen entidades sin fines de lucro como bomberos voluntarios, clubes de barrios, fundaciones y micro empresas (mipymes). Comprende a deudas vencidas hasta agosto por un monto total inferior a $100.000.

Niños con cáncer

Diputados aprobó y envió al Senado para su sanción definitiva al proyecto que crea un Programa de Cuidado del Niño y Adolescente con Cáncer. La iniciativa, sancionada por unanimidad, dispone un apoyo económico para el enfermo, licencia especial para que los padres puedan acompañarlos en sus tratamientos.