El jefe de la Unidad de Atención Integral de Posadas (Udai), dependiente de la Anses, Marcelo Julien, confirmó que tras un exhaustivo sondeo realizado aquí en conjunto con los filiales locales de la Dirección de Migraciones, pudo comprobarse que más de 1.000 extranjeros "que nunca vivieron en la Argentina", percibían jubilaciones, las que fueron dadas de baja automáticamente.

Las actuaciones continúan, estimándose que las pensiones y jubilaciones truchas exceden las 3.000, en su mayoría otorgadas a paraguayos y brasileños residentes en poblaciones limítrofes con Misiones.
 

"En esta depuración de padrones, encontramos numerosas irregularidades cometidas por autoridades que respondían a la anterior Gobierno, como abonar jubilaciones a quienes no correspondían, tanto por no vivir en el país o por no tener la edad establecida por Ley. Fueron dadas de baja mil y pico de prestaciones a extranjeros que declararon bajo juramento que residían en el país y se comprobó que no es así. Con seguridad habrá más en los próximos meses".

El trabajo surgió de un acuerdo entre la Anses y la Dirección Nacional de Migraciones "a los efectos de verificar el domicilio real de aquellos beneficiarios de prestaciones sociales. Con esta medida -precisó- se busca evitar abusos o falta de transparencia en el otorgamiento de tales prestaciones, las que el Estado eroga utilizando dineros públicos provenientes del aporte de sus contribuyentes".