De Cruz del Eje. Olivera, que nació en Buenos Aires el 7 de enero de 1959 y fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1984, era desde 2008 obispo de Cruz del Eje.

 

 El papa Francisco nombró ayer a monseñor Santiago Olivera como nuevo obispo castrense argentino, cargo que estaba vacante desde 2007.


El cargo de obispo castrense estaba vacante luego de la renuncia de Antonio Baseotto en 2007, cuando llegó a los 75 años. Pero, desde el 2005, el entonces gobierno de Néstor Kirchner había decidido removerlo unilateralmente del cargo, en una decisión no aceptada en ese momento por la Santa Sede, que lo mantuvo en el cargo hasta dos años después, cuando alcanzó la edad para jubilarse.


La controversia con el gobierno de Kirchner se originó a raíz de una carta que Baseotto le envió al entonces ministro de Salud, Ginés González García, por su postura a favor de la despenalización del aborto, en la que utilizó la frase bíblica: ‘Quienes escandalizan a los pequeños merecen que le cuelguen una piedra de molino al cuello y lo tiren al mar‘.


En medio de un clima de conflicto entre el kirchnerismo y la Iglesia, la referencia bíblica fue vinculada de inmediato por el Gobierno con los denominados ‘vuelos de la muerte‘ utilizados en el marco del terrorismo de Estado ejercido por la última dictadura cívico militar, consistentes en arrojar personas vivas al mar o el río desde aviones.


‘Hizo una serie de declaraciones que a juicio del Poder Ejecutivo se convirtieron en una alegoría con connotaciones muy fuertes en la Argentina‘, dijo el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández.


En mayo de 2007, el papa Benedicto XVI le aceptó la renuncia a Baseotto por alcanzar los 75 años que marca el Código de Derecho Canónico y desde entonces el gobierno pastoral del obispado castrense quedó interinamente a cargo del sacerdote Pedro Candia. Durante años, el gobierno de Cristina Fernández intentó negociar con el Vaticano un cambio de status del obispado castrense, desde su eliminación hasta retrotraer el acuerdo bilateral a 1992, cuando se elevó esa jurisdicción eclesiástica de vicariato a obispado.


La jurisdicción del obispo castrense alcanza a los fieles militares y civiles que pertenecen al Ejército, a la Armada, a la Fuerza Aérea, a la Gendarmería Nacional y a la Prefectura Naval, además del personal de los ministerios del área.


Olivera (58 años), que nació en Buenos Aires el 7 de enero de 1959, era desde 2008 obispo de Cruz del Eje, Córdoba. Fue el impulsor de la canonización del Cura Brochero y la beatificación de Mama Antula, y en la Conferencia Episcopal Argentina es presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social.


La información sobre la designación del nuevo obispo castrense fue dada a conocer en Roma y Buenos Aires, y aquí lo hizo la agencia católica AICA a través del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig.


‘Tomé con sorpresa y con alegría que el papa Francisco haya pensado que puedo cumplir con esta tarea en este momento histórico‘, dijo el obispo de Cruz del Eje en declaraciones a la agencia oficial de noticias Télam, en las que contó que no conoce mucho sobre la vida militar, que es ‘un mundo bien desconocido‘ y que su misión será ‘servir fielmente a esa porción del pueblo de Dios‘. Télam y DyN