La inflación de abril fue de 4,1% en la República Argentina, un número que contradice las expectativas del gobierno nacional que había fijado una suba de precios anual de 29% en el Presupuesto.

De acuerdo a la mirada del economista Carlos Melconian, la situación del cuarto mes del año no escapa de una tendencia que atraviesa el país desde hace cuatro años y de la que será muy difícil salir sin un programa de estabilidad serio.

Por eso, en una entrevista con Jorge Lanata en radio Mitre, dijo en tono irónico: “Se extraña el 25% anual de inflación de Moreno, con él la economía fluía”.

Según reconstruyó, la espiral inflacionaria empezó en 2005, tuvo distintas etapas, y actualmente la Argentina se encuentra en un proceso que comenzó en 2018 con índices de gran magnitud. Algunos meses de 2020 fueron la excepción por los efectos de la cuarentena y por las políticas oficiales para reprimir la escalada de precios.

De acuerdo a su análisis, la solución no es sencilla. Y si al Gobierno se le ocurre aplicar controles de precios severos, con una política “gelberdiana”, dura 15 minutos.

El término alude a José Ber Gelbard, ministro de Economía durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón. Propició la firma de un Pacto social con el objetivo de lograr un acuerdo entre sindicatos y empresarios para terminar con la inflación con el clima social conflictivo.

Su programa incluía congelamiento de precios, incremento general de salarios y suspensión de la negociación colectiva de salario durante dos años.

En un principio el plan tuvo resultados alentadores: la inflación bajó de 62% a 17% anual, se recuperaron los salarios y la actividad repuntó. Pero en 1974 comenzaron los problemas en medio de un convulsionado clima político. El programa terminó fracasando y Gelbard fuera del Gobierno.

Gelbard fue citado por Cristina Kirchner durante la presentación de su libro Sinceramente como uno de los últimos dirigentes que propició un acuerdo “serio” entre los distintos sectores de la producción.

Melconian no sólo analizó la inflación descomunal que golpea a la Argentina. También se refirió a la posibilidad de un acuerdo con organismos internacionales en el marco de la gira europea de Alberto Fernández y pidió un ministro de Economía que sea “poronga de verdad” para poder estabilizar la macroeconomía -en alusión a la reciente pelea entre Martín Guzmán y Federico Basualdo-.

Sus principales definiciones:

- El problema que tiene hoy la Argentina con la inflación lo podemos ver de tres maneras: cuánto dio abril; que en realidad vamos camino al octavo mes con inflación de este tipo; o que en realidad vamos hacia el cuarto año.

- Cuando tomás un poquito de distancia, te das cuenta que vamos camino al octavo mes de esta magnitud. Y no es casualidad: estructuralmente, 2018, 2019, 2020 y 2021 están un estadio inflacionario diferente a cuando esto arrancó.

- Vos lo que podés tener ahora es que quieran mostrar algún mes con que el índice de inflación empieza con 2 antes de las elecciones para que algún gil compre que la bajamos.

- La verdad es que se extraña el 25% anual de Moreno.

- Moreno te decía de guapo que la inflación era 9, alguno sufría, pero al final dejaba la producción al 25 y no había problemas de desabastecimiento. Pero si vos ahora decís que querés controlar a lo Gebard de verdad, cagaste.

- Lo del 2007-2001, con Moreno, era un show. Él te recibía, te decía que no, te puteaba... Pero la economía fluía al 25 por ciento. No te lo estoy defendiendo, pero si viene un control Gelbardiano, duran 15 minutos.

- Un acuerdo con el Fondo no va a cambiar nada porque no vas a tener reforma estructural.

- Si de la gira volvemos diciendo que nos fue fenómeno porque logramos un puente con El Club de París y nos reunimos con el Papa... ¡dejate de joder!

- Entre noviembre y febrero vamos a tener que firmar un acuerdo con el Fondo como sea porque el año que viene tenés vencimientos por 20 mil millones de dólares, no por 5 como este. Y en el primer trimestre, en marzo, ya tenés uno de 5. Esta joda de que Guzmán va y viene, que es un fenómeno, Stiglitz, el Papa, etcétera... se acaba en tres meses.

- Cuanto más represiva sea la política de precios buscando un resultado electoral, peor va a ser el día después.

- La inflación no va a ser de 29, como dice el Presupuesto. Y si vos dejás los combustibles en 28% de aumento antes de las elecciones, después te va a subir un montón. Si la inflación es de cuarenta y pico, dejá el combustible en cuarenta y pico, no engañes más a la gente porque el kilombo lo vas a tener después.

- Si vos me decís que vamos a lanzar un programa serio, en esa fantasía no podés tener a un subsecretario de Energía que te conteste por los diarios. Eso no puede suceder. El ministro de Economía tiene que ser un poronga de verdad y todos los subsecretarios tienen que tener la renuncia a su disposición.