La Conferencia Episcopal Argentina difundió ayer el protocolo que deberán seguir víctimas y familiares de desaparecidos para solicitar y consultar los archivos eclesiásticos de los años de la dictadura militar. 


La Iglesia puso de este modo a disposición más de 3.000 documentos del período 1976-1983 en poder del Episcopado, la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires y la Secretaría de Estado de la Santa Sede. 


Podrán solicitar información, las víctimas, los familiares de los desaparecidos y detenidos y, en caso de eclesiásticos y religiosos, sus respectivos obispos y superiores mayores. Se especificó que ‘la consulta se realizará sobre el material donde aparece mencionada la persona sobre la cual se busca información‘. 


Las solicitudes de información son recibidas en la sede episcopal de Suipacha 1032, en el barrio porteño de Retiro, de lunes a viernes de 9 a 17. Organizaciones de derechos humanos consideraron ‘parcial‘ y ‘tardío‘ que la desclasificación de los archivos de la Iglesia llegue 40 años después. 


Víctimas y familiares del terrorismo de Estado podrán acceder a documentos como telegramas, cartas y notas informales. La mayoría de documentos son pedidos de ayuda de familiares de víctimas de la dictadura, las respuestas a esas peticiones, las gestiones de la  propia Iglesia ante el Ministerio del Interior u otros organismos, y también ocasionales agradecimientos por las intervenciones.

 

Nombres a resguardo 

En el protocolo -que se puede consultar en www.episcopado.org- se establece que ‘el interesado deberá completar una solicitud’ dirigida a monseñor Carlos Malfa, y que ‘los nombres de otras víctimas extrañas al interesado, serán oportunamente oscurecidos’.