El Servicio Penitenciario Federal se transformó en un problema para el presidente Alberto Fernández y por eso decidió intervenirlo. El Gobierno nacional hizo oficial la intervención de las cárceles federales debido a la situación de hacinamiento que se vive, pero también por las denuncias de espionaje y otras irregularidades. La intervención incluye también a la cárcel federal de Mendoza.
Una ex jueza fue designada al frente de todas las cárceles federales del país
El Gobierno decidió intervenir las cárceles federales. Alberto Fernández puso a una mujer a cargo.
La decisión la toman por la gravedad que tomó el hacinamiento en el marco de la pandemia de coronavirus. El año pasado ya se había declarado la emergencia debido a la sobrepoblación carcelaria "situación que se ha visto agravada en el contexto de la pandemia de COVID-19", según explica el Gobierno.
Para conducir la crisis el gobierno designó a María Laura Garrigós, una ex jueza federal. "Tengo enorme preocupación por la causa del espionaje. Esos son hechos de los que nos la pasamos hablando y señalamos que ocurrían", dijo Alberto Fernández ayer al anunciar el cambio en el Servicio Penitenciario Federal.
La intervención es por seis meses, pero podría prorrogarse.