La primera jornada del juicio oral por Hotesur-Los Sauces dejó fuertes acusaciones contra Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner y los empresarios involucrados. Durante la lectura del requerimiento fiscal se sostuvo que la expresidenta “diseñó, ejecutó y dirigió un esquema de reciclaje de fondos de origen ilícito” mediante la sociedad Los Sauces.
Causa Hotesur-Los Sauces: acusaron a Cristina Kirchner de "diseñar, ejecutar y dirigir" un esquema para reciclar fondos ilícitos
La primera audiencia terminó este viernes tras varias horas de lectura de la acusación. Los fiscales describieron un supuesto mecanismo para incorporar dinero al patrimonio familiar y señalaron a Néstor y Cristina Kirchner como jefes de una “organización criminal”.
El debate había comenzado a las 10.12 en los tribunales federales de Retiro, con Cristina y Máximo Kirchner conectados de manera virtual. La audiencia estuvo encabezada por el Tribunal Oral Federal 5, integrado por José Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni.
La acusación le atribuyó a la expresidenta un rol central dentro del supuesto mecanismo investigado. Según el requerimiento leído durante la jornada, Los Sauces habría funcionado como un “mecanismo permanente para el reciclaje de fondos ilícitos”, mientras se buscaba “legitimar una porción” del dinero recibido de empresas vinculadas con Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa.
“Diseñó, ejecutó y dirigió” el esquema
La definición más fuerte de la jornada llegó durante el tramo dedicado a las responsabilidades individuales. La acusación sostuvo que Cristina Kirchner, considerada presunta jefa dentro de la estructura investigada, “diseñó, ejecutó y dirigió” el esquema para incorporar fondos de supuesto origen ilegal al patrimonio familiar.
Entre las propiedades mencionadas apareció incluso el departamento de San José 1111, donde actualmente cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad. Según la acusación, ese inmueble había sido comprado por Los Sauces y fue ocupado durante un período por Florencia Kirchner sin pagar un canon a la sociedad.
Los fiscales también sostuvieron que parte del dinero provenía de la presunta defraudación al Estado vinculada con la obra pública adjudicada a Báez, mientras que en el caso de López y De Sousa señalaron un supuesto esquema de lavado relacionado con beneficios recibidos por esos empresarios. Estas afirmaciones forman parte de la hipótesis acusatoria que deberá ser probada durante el juicio.
Néstor y Cristina, señalados como jefes y Máximo como organizador
Durante la lectura también se describió una “compleja maniobra de corrupción” desplegada durante más de una década. El requerimiento sostuvo que Néstor Kirchner y Cristina Fernández encabezaron una “organización criminal” y ubicó a Máximo Kirchner como organizador.
“Néstor Kirchner y Cristina Fernández aportaron al plan criminal el poder y la jerarquía”, sostuvo otro tramo de la acusación. De acuerdo con esa reconstrucción, el objetivo habría sido elaborar un sistema para “transferir y disimular parte de las ganancias” hacia los expresidentes y su núcleo familiar.
Los fiscales plantearon que distintos integrantes realizaron aportes específicos para permitir que esos fondos ingresaran al patrimonio familiar mediante empresas inmobiliarias y hoteleras. La responsabilidad penal de cada acusado será discutida a lo largo del proceso.
El 88% de la facturación de Los Sauces estuvo vinculada a Báez e Indalo
Otro de los datos destacados durante la jornada estuvo relacionado con los ingresos de Los Sauces. Según la acusación, entre enero de 2009 y marzo de 2016 la sociedad facturó alrededor de $25 millones por alquileres, y el 88% de esa facturación correspondió a operaciones con empresas de los grupos Báez e Indalo.
El requerimiento sostuvo que existieron contratos de locación simulados sobre propiedades que habrían resultado innecesarias para las empresas que las alquilaban. En ese marco, se mencionaron inmuebles en Puerto Madero contratados por firmas vinculadas a Cristóbal López y Fabián De Sousa, además de operaciones con compañías relacionadas con Báez.
La hipótesis fiscal es que estos negocios constituyeron un “engranaje permanente de lavado de activos” mediante el cual el dinero era canalizado hacia propiedades y empresas de la familia Kirchner.
Lázaro Báez siguió la audiencia desde la cárcel
Uno de los principales acusados, Lázaro Báez, siguió la primera audiencia mediante Zoom desde la cárcel de Ezeiza. El exdueño de Austral Construcciones cumple una condena de 10 años de prisión por lavado de dinero en la causa conocida como la “Ruta del dinero K”.
El empresario tiene un papel central en la hipótesis de Hotesur-Los Sauces debido a los contratos y movimientos comerciales que sus empresas mantuvieron con sociedades de la familia Kirchner. En el expediente se investiga si esos pagos fueron operaciones comerciales genuinas o una vía para retornar al patrimonio familiar fondos vinculados con contratos públicos.
También estuvo presencialmente en Comodoro Py Víctor Manzanares, histórico contador de la familia Kirchner y arrepentido en causas anteriores. Antes de ingresar anticipó que declarará y responderá preguntas durante el juicio.
Báez volvió a quedar en el centro de una causa vinculada con el patrimonio de la familia Kirchner, ya que la acusación sostiene que empresas de su grupo participaron de operaciones comerciales con Hotesur y Los Sauces que serán analizadas durante el debate oral.
En junio de 2025, el empresario había sido detenido por orden del Tribunal Oral Federal 4 de Comodoro Py, luego de que la Corte Suprema dejara firme otra condena en su contra por la causa Vialidad. Desde el penal de Ezeiza, este viernes siguió de manera remota la lectura de las acusaciones que dieron inicio al nuevo juicio.
Qué sigue después de la primera audiencia
La jornada inaugural estuvo centrada principalmente en la lectura del requerimiento correspondiente a Los Sauces. Debido a la reciente decisión de la Cámara Federal de Casación Penal de unificar ese expediente con Hotesur, el tribunal resolvió respetar un plazo procesal de diez días hábiles antes de comenzar con la lectura específica de las acusaciones del segundo expediente.
El juez Michilini confirmó además que no habrá audiencia este sábado. La actividad continuará el próximo lunes y posteriormente el viernes, mientras avanza la extensa lectura del requerimiento, que supera las 300 páginas.
El juicio deberá determinar si los contratos inmobiliarios y hoteleros analizados fueron operaciones comerciales legítimas, como sostienen las defensas, o si constituyeron, como plantea la acusación, un circuito destinado a incorporar dinero de origen ilícito al patrimonio de la familia Kirchner. Los imputados mantienen su presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.