Tras su esperado aterrizaje en territorio argentino, la agenda del papa León XIV se puso en marcha con una cálida y emotiva ceremonia de bienvenida protocolar.
Ceremonia protocolar: el Santo Padre recibió los primeros regalos representativos del pueblo argentino
En un clima de profunda emoción y sobriedad protocolar, León XIV mantuvo sus primeros intercambios tras pisar suelo nacional. Representantes eclesiásticos, autoridades y delegaciones comunitarias le entregaron artesanías, piezas litúrgicas y presentes típicos del país.
Al pie de la pista, luego del saludo formal brindado por las máximas autoridades del Estado, el Santo Padre encabezó el tradicional espacio de recepción con las delegaciones oficiales, la jerarquía eclesiástica y representantes de diversas comunidades del país.
Durante el encuentro, obispos del Episcopado argentino, miembros del clero local y referentes de distintas pastorales le expresaron su afecto en nombre de los fieles de las diversas diócesis de la Argentina.
En ese marco, León XIV recibió los primeros obsequios y símbolos de devoción preparados especialmente para conmemorar su visita.
Entre los presentes entregados por las delegaciones destacaron:Piezas artesanales autóctonas: Elaboradas por comunidades del interior, reflejo del trabajo de artesanos regionales.Placas y recordatorios eclesiales: Mantos litúrgicos y objetos de culto ofrecidos por obispos e instituciones religiosas locales.Obsequios de la sociedad civil: Símbolos representativos de la cultura tradicional argentina y la identidad federal.
El pontífice dedicó varios minutos a bendecir a las delegaciones presentes, intercambiar unas breves palabras de agradecimiento y recibir el afecto de las comunidades antes de abordar el vehículo que lo traslada para continuar con su itinerario institucional.