Una conocida cadena de panaderías y cafeterías dejó de operar de manera abrupta en medio de una profunda crisis financiera. Pandanés cerró sus 25 sucursales, despidió a unos 150 trabajadores y anunció que solicitará su propia quiebra, después de atravesar durante meses dificultades económicas y un concurso preventivo de acreedores.
Cerró una reconocida cadena de panaderías: despidió a 150 empleados y pedirá la quiebra
Pandanés bajó las persianas de sus 25 locales y dejó de operar desde este viernes. Los trabajadores fueron notificados durante la madrugada y la empresa anunció que iniciará el proceso judicial de quiebra.
La decisión fue comunicada a los empleados alrededor de las 3 de la madrugada de este viernes 2 de octubre mediante un mensaje de WhatsApp. Allí, la empresa sostuvo que había buscado diferentes alternativas para sostener el negocio, pero que se había quedado sin los fondos necesarios para continuar funcionando y afrontar sus obligaciones.
El cierre tomó por sorpresa a parte del personal. Según relataron trabajadores a Infobae, durante la madrugada también fueron cambiadas las cerraduras de los comercios y algunos empleados no pudieron ingresar posteriormente para retirar sus pertenencias.
De 25 locales al cierre total
La situación financiera de Pandanés venía deteriorándose desde hacía meses. La compañía ya se encontraba en concurso preventivo y había comenzado a reducir su estructura. Una semana antes del cierre definitivo había bajado las persianas de sucursales ubicadas sobre avenida San Martín, en Villa Crespo, y sobre la calle Sanabria, en Villa Devoto, debido al peso de los alquileres.
La empresa había explicado ante la Justicia que durante 2025 sufrió una caída de más del 50% respecto de su volumen histórico de ventas, en un escenario marcado, según su presentación, por la recesión, la inflación y el aumento de los costos. También acumuló cheques rechazados por alrededor de $58 millones.
Pandanés llegó a desarrollar un modelo de producción artesanal apoyado en una planta central de aproximadamente 1.700 metros cuadrados, desde donde abastecía a su red de locales.
Qué pasará ahora con los trabajadores
En el mensaje enviado al personal, la empresa indicó que con el pedido de quiebra comenzará una instancia que quedará bajo el ámbito judicial. Los empleados, por su parte, manifestaron incertidumbre por las indemnizaciones y otros conceptos pendientes.
Uno de los trabajadores señaló que los salarios habían sido depositados esta semana junto con el aguinaldo pendiente de junio, pero afirmó que existían deudas relacionadas con aportes y cobertura de obra social. Esas afirmaciones corresponden al testimonio de los empleados y no implican todavía una determinación judicial.
La crisis de la compañía se produce además en un escenario complejo para el sector panadero. Según datos citados por la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), las ventas de pan tradicional registraron caídas de entre 50% y 60%, mientras que las de facturas y productos de pastelería disminuyeron hasta 80%.
Con el cierre de sus 25 locales, Pandanés dejó de operar desde este viernes y ahora deberá avanzar con la presentación de quiebra anunciada por la propia firma.