El talento y la visión innovadora argentina vuelven a dar que hablar en el mundo del emprendedurismo y la sustentabilidad. Mateo de la Rúa, un ingeniero ambiental oriundo de Mar del Plata, decidió dar un giro radical a su vida profesional: tras desempeñarse en puestos jerárquicos en tres reconocidas empresas de primer nivel, renunció a la comodidad corporativa para fundar su propia compañía de alimentos basada en tecnología de la NASA.
Comida del futuro con sello nacional: el marplatense que procesa frutas y verduras con tecnología de la NASA
Mateo de la Rúa renunció a su estabilidad corporativa para fundar una startup sustentable enfocada en combatir el desperdicio de frutas y verduras.
El proyecto, bautizado como Pomona Foods, nació con el propósito de atacar una de las problemáticas ecológicas más graves a nivel global: el desperdicio masivo de frutas y verduras aptas para el consumo que terminan descartándose antes de llegar a las góndolas.
De la carrera corporativa al método espacial
Tras pasar por importantes firmas de consumo masivo y energía, De la Rúa comenzó a investigar métodos innovadores de conservación alimentaria hasta dar con la liofilización, un proceso de deshidratación en frío empleado históricamente por la agencia espacial estadounidense para alimentar a los astronautas en misiones de larga duración.
¿Cómo funciona? El proceso congela el alimento a temperaturas extremas y lo introduce en una cámara de vacío donde el agua pasa directamente de hielo a vapor (sublimación). Esto permite conservar cerca del 99% de las propiedades nutricionales, el sabor y el aroma originales sin necesidad de conservantes ni cadena de frío por hasta dos años.
Escalabilidad: Con una inversión inicial modesta, el emprendedor marplatense logró pasar de las pruebas piloto a procesar toneladas de frutas y verduras mensuales, convirtiéndose en proveedor de reconocidas marcas gastronómicas y cadenas del país.
Innovación con sello nacional contra el desperdicio
El caso de este ingeniero marplatense refleja cómo la combinación de tecnología de punta y conciencia ambiental puede transformar un desafío ecológico en un modelo de negocio rentable y con proyección federal. Hoy en día, su startup no solo abastece a grandes firmas del mercado interno, sino que consolida un camino de producción sostenible que gana terreno en la industria de la alimentación saludable en Argentina.