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ARGENTINA

Consumo en caída: las bebidas y los lácteos encabezan la lista de lo que los argentinos dejaron de comprar en el súper

Un informe detalla el desplome de las ventas en los supermercados. Cuáles son los rubros más golpeados por la retracción y qué categorías escapan a la crisis.

Por Redacción Diario de Cuyo 28 de julio de 2026 - 20:20

La merma en el poder adquisitivo continúa marcando el ritmo de las góndolas en el país. De acuerdo con los últimos datos sobre el consumo masivo, las familias argentinas se ven obligadas a achicar cada vez más el changuito, priorizando gastos y eliminando de sus compras cotidianas aquellos productos que pasaron a considerarse prescindibles o de difícil acceso.

Entre los distritos con caídas, los retrocesos más moderados se observaron en San Juan (-0,4%) y Formosa (-0,9%). En el otro extremo, las bajas más pronunciadas correspondieron a La Rioja (-12,2%), Misiones (-14,3%) y Corrientes (-22,7%), que fueron las únicas jurisdicciones con descensos interanuales de dos dígitos durante mayo.

El relevamiento expone que las caídas interanuales se extienden con fuerza en múltiples categorías, reflejando un cambio profundo en los hábitos de consumo dentro de los supermercados.

Los rubros con mayores bajas: ¿qué dejó de comprar la gente?

El recorte en los hogares no se distribuye de manera uniforme, sino que golpea con dureza a sectores clave de la canasta básica. Las estadísticas del sector marcan los siguientes retrocesos reales:

Bebidas: Encabezan la lista de los productos más castigados con un desplome del 11,3%, reflejando cómo las familias suprimen la compra de gaseosas, jugos y otras opciones comerciales.

Lácteos: Registraron una fuerte baja del 5,4%, constituyendo uno de los datos más alarmantes por tratarse de alimentos esenciales para la nutrición diaria.

Verdulería: Presentó un retroceso del 4,1%, evidenciando dificultades para sostener el consumo habitual de productos frescos.

Artículos de limpieza: Sufrieron una caída del 3,7%, lo que muestra que el cuidado del hogar también entra en la órbita de ajuste.

Panadería: Registró una disminución del 3,6%, en sintonía con la tendencia de los hogares a recortar en derivados de harina y panificados industriales.

Indumentaria y calzado: Marcaron una baja del 2,7% dentro de las superficies de grandes tiendas.

Alimentos preparados y rotisería: Mostraron una merma más moderada del 1,6%, achicando el margen destinado a comidas listas o "gustos" procesados.

En conjunto, los rubros que sufrieron bajas representan una porción mayoritaria de la facturación global de los comercios, marcando el pulso recesivo de la economía cotidiana.

Las excepciones: qué categorías lograron crecer

A contracorriente del escenario general, solo un puñado de segmentos logró mostrar números positivos en términos reales, aunque su peso relativo no alcanza para revertir la tendencia general de contracción:

Electrónicos: Lideraron las subas con un incremento del 17,6%.

Carnes: Mostraron una recuperación interanual del 10,9%, sosteniéndose como uno de los consumos irrenunciables pese a los incrementos de precios.

Otros rubros y bebidas específicas: Ciertas categorías vinculadas a nichos puntuales o momentos de consumo específico también lograron anotar leves repuntes.

Con este panorama, la radiografía del consumo muestra a unos consumidores ultra selectivos, obligados a redefinir prioridades frente a ingresos que continúan corriendo detrás de la inflación y el costo de vida.

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