El fervor y la pasión argentina no conocen de fronteras ni de distancias. En las horas previas al histórico choque entre la Selección Argentina e Inglaterra por el pase a la gran final de la Copa del Mundo, las calles de Atlanta se tiñeron por completo de celeste y blanco.
Coparon Atlanta: miles de hinchas argentinos armaron una fiesta inolvidable en la puerta del estadio
Miles de hinchas argentinos protagonizaron un banderazo monumental y coparon los accesos al impresionante Mercedes-Benz Stadium.
Con camisetas de todas las épocas, réplicas de la Copa del Mundo y trapos de clubes de todas las provincias, la hinchada nacional le puso calor a una previa que combina una expectativa deportiva gigantesca con la lógica tensión que rodea a este clásico mundialista.
El "banderazo" que sacudió Atlanta: asado, cánticos y bombos
Desde temprano, los puntos de encuentro designados por las agrupaciones de hinchas y los alrededores del estadio se convirtieron en una marea humana. El humo de las parrillas improvisadas y los cantos tribuneros llamaron la atención de los locales y de la prensa internacional, que miraban asombrados el despliegue de la "escaloneta" fuera de la cancha.
El hit que no pasa de moda: Al ritmo de los bombos y las trompetas, el ya mítico "Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar" tronó en cada rincón, contagiando a los miles de hinchas que llegaron desde distintos puntos de Argentina y del mundo.
Abrazos y mística mundialista: No faltaron las camisetas de Messi, los homenajes a Diego Maradona y las banderas que demuestran que el sentimiento por la Selección se vive con la misma intensidad que en las tribunas del Monumental o de los estadios sanjuaninos.
Máxima tensión y un operativo de seguridad sin precedentes
A pesar de la fiesta y el color de los hinchas argentinos, la previa también se vive con un fuerte clima de hermetismo y rigurosidad. Debido a la histórica rivalidad entre ambas parcialidades, las autoridades de la ciudad de Atlanta y la FIFA dispusieron un operativo de seguridad de máxima complejidad.
Las inmediaciones del Mercedes-Benz Stadium muestran un despliegue policial pocas veces visto, con vallados triples, patrullajes constantes y controles biométricos para evitar cualquier tipo de cruce entre las parcialidades. Los hinchas de Inglaterra, que también llegaron en un buen número aunque con un perfil mucho más reservado, fueron direccionados por accesos completamente opuestos a los de la marea albiceleste para garantizar que la jornada sea una verdadera fiesta del fútbol.