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Trata de personas

Día Mundial contra la Trata de Personas: las señales para detectarla y el número que puede salvar una vida

Cada 30 de julio se invita a reflexionar sobre un delito que suele esconderse detrás de falsas ofertas laborales, amenazas y situaciones de extrema vulnerabilidad. En Argentina, cualquier sospecha puede denunciarse de manera gratuita y anónima en la Línea 145.

Por Enzo Arrieta 30 de julio de 2026 - 15:07

La trata de personas no siempre empieza con un secuestro ni ocurre únicamente lejos de casa. Puede comenzar con una propuesta laboral demasiado prometedora, un viaje organizado por desconocidos, la retención de documentos o una deuda que se vuelve imposible de pagar.

Este 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para visibilizar la situación de las víctimas, proteger sus derechos y fortalecer las acciones destinadas a prevenir una de las formas más graves de explotación humana.

La jornada también recuerda que nadie está completamente ajeno al problema. Estar informados, conversar sobre los riesgos y prestar atención a determinadas señales puede ayudar a detectar una situación antes de que sea demasiado tarde.

La trata implica captar, trasladar, recibir o alojar personas con la finalidad de explotarlas. En Argentina, sus modalidades más frecuentes están vinculadas con la explotación sexual y laboral, aunque también puede incluir servidumbre, trabajos forzados y otras prácticas que lesionan la libertad y la dignidad.

Los datos oficiales muestran la dimensión del delito. Desde la sanción de la Ley 26.364, en 2008, y hasta junio de 2026, 22.808 personas fueron rescatadas o asistidas en el país. Además, la Línea 145 recibió 29.211 denuncias desde 2012.

Señales que deben encender una alerta

Una propuesta laboral puede resultar sospechosa cuando promete una remuneración muy superior a la habitual sin exigir experiencia, obliga a trasladarse de inmediato o pide dinero por anticipado para supuestos gastos de documentación, transporte o materiales.

También es una señal de riesgo que los responsables de la oferta soliciten fotografías o videos personales, pretendan quedarse con el DNI o el pasaporte, impongan un período de prueba sin cobrar o eviten brindar información concreta sobre el lugar y las condiciones de trabajo.

En los casos de posible explotación laboral, se debe prestar atención cuando una persona:

Ninguna de estas situaciones, considerada de manera aislada, prueba por sí sola la existencia de trata. Sin embargo, puede constituir un indicio suficiente para pedir orientación o realizar una denuncia. No hace falta investigar por cuenta propia ni enfrentarse con las personas sospechadas.

La prevención también comienza en gestos cotidianos. Antes de aceptar un trabajo lejos del lugar de residencia, es recomendable verificar quién contrata, consultar la dirección, compartir la información con alguien de confianza y no entregar documentación original. Al acudir a una entrevista, otra persona debería conocer el lugar y el horario previstos.

Línea 145: una llamada anónima que puede activar una investigación

Ante una sospecha de trata o explotación, se puede llamar al 145 desde cualquier lugar de la Argentina. La línea es nacional, gratuita, anónima y funciona durante las 24 horas, todos los días del año. Es atendida por personal especializado que recibe denuncias, brinda orientación y evalúa cada situación.

Las comunicaciones son analizadas por un equipo interdisciplinario y, cuando corresponde, se derivan inmediatamente a la Justicia. En los casos considerados urgentes se solicita la intervención de las fuerzas de seguridad. No es necesario ser víctima directa: también puede llamar cualquier persona que conozca o sospeche de una posible situación de explotación.

En la Línea 145 pueden denunciarse posibles prostíbulos encubiertos, avisos de explotación sexual, trabajo forzado en talleres, campos o viviendas particulares y la desaparición de una persona. En este último caso, no hay que esperar 24 ni 48 horas para hacer la denuncia, porque las primeras horas son fundamentales para la búsqueda.

Hablar de trata no busca generar miedo, sino construir una sociedad más atenta. Detrás de cada cifra existe una persona cuya libertad, seguridad y proyectos fueron vulnerados. Informarse, compartir los canales de denuncia y no naturalizar situaciones abusivas puede convertirse en el primer paso para que una víctima sea encontrada y acompañada.

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