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DIBU MARTÍNEZ

Dibu Martínez quedó atrapado en el barro y agradeció el rescate con un regalo de campeón

El arquero necesitó más de tres horas para liberar dos camionetas en Sierra de los Padres. Una familia lo ayudó y terminó viviendo una jornada que pasó del barro a las lágrimas.

Por Redacción Diario de Cuyo 28 de julio de 2026 - 13:29

Una salida en moto con la ilusión de encontrar a Emiliano “Dibu” Martínez terminó convirtiéndose en una historia difícil de imaginar. Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro hallaron al arquero de la Selección con su camioneta atrapada en el barro, colaboraron durante horas para rescatarlo y recibieron un regalo que jamás olvidarán.

El episodio ocurrió en los caminos rurales de Sierra de los Padres, cerca de Mar del Plata, donde las intensas lluvias habían dejado el terreno prácticamente intransitable. El Dibu había intentado ayudar a un amigo cuya camioneta quedó encajada, pero su propio vehículo terminó atrapado en el mismo sector.

“Ese es el Dibu, papá”

Leonardo y Ramiro habían salido en moto con la esperanza de cruzarse con el arquero, quien adquirió un campo en la zona. En medio del recorrido divisaron dos camionetas y a un hombre de gran altura que inmediatamente llamó la atención del joven.

Ese es el Dibu, papá”, le dijo Ramiro. Leonardo no terminaba de creerlo, pero al acercarse comprobó que frente a ellos estaba uno de los futbolistas más reconocidos de la Selección argentina, aunque en una situación muy distinta a la que acostumbra atravesar dentro de una cancha.

Martínez los recibió con naturalidad y les explicó que las camionetas no podían salir. La escena no tenía flashes, tribunas ni penales decisivos: solamente barro, caminos anegados y varias personas buscando la manera de liberar los vehículos.

Dibu Martínez y una familia trabajaron durante más de tres horas para liberar las camionetas atrapadas en el barro. Video vía X (@GRUPOTRESTRES)

Una navaja, una pala y un pequeño tractor

Leonardo llevaba una navaja que terminó siendo fundamental para cortar los nudos de las lingas utilizadas en las maniobras. Luego llamó a su esposa para pedirle que acercara una pala y otra linga, mientras otro de sus hijos también se sumó al improvisado operativo.

El propio arquero regresó hasta su casa para buscar un pequeño tractor que finalmente resultó decisivo. Después de más de tres horas de esfuerzo, el grupo consiguió sacar las dos camionetas y superar el problema que había comenzado como una simple recorrida por el campo.

Durante ese tiempo, Leonardo pudo conversar con Martínez lejos de las preguntas habituales sobre fútbol, la Selección o el Mundial.

La calidad humana del Dibu es impresionante. No hablamos del Mundial ni de fútbol. Fue una charla común, como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo”, relató el vecino.

El regalo que lo hizo llorar

La familia había llevado camisetas, fibrones y un póster de la histórica atajada contra Randal Kolo Muani en la final del Mundial de Qatar 2022. Su expectativa inicial era encontrarse con el arquero y conseguir alguna firma, pero el barro cambió por completo el desarrollo de la jornada.

Una vez liberados los vehículos, Dibu Martínez autografió todos los recuerdos y agradeció reiteradamente la ayuda. Según contó Leonardo, el arquero les aseguró que lo habían “salvado”, una frase que lo conmovió por venir de una figura que había protagonizado tantas alegrías para los argentinos.

Cuando parecía que el encuentro había terminado, Martínez detuvo su marcha, se quitó el camperón oficial de la Selección argentina y se lo entregó personalmente.

Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable”, recordó Leonardo sobre el instante en que recibió la prenda.

La familia había salido de su casa buscando una fotografía o un autógrafo y regresó con una anécdota mucho más grande. Ayudaron al arquero a salir del barro y descubrieron, durante aquellas tres horas, una faceta cotidiana de uno de los ídolos de la Selección.

Esta vez, el Dibu necesitó que lo salvaran a él. Y cuando volvió a estar en camino, respondió con un gesto de campeón que transformó un rescate improvisado en un recuerdo para toda la vida.

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