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Donación de órganos

Donación de órganos en Argentina: cuántas personas esperan un trasplante y por qué es clave la concientización

En el marco del día nacional de la donación de órganos , cifras, campañas y relatos de niños y familias revelan cómo una acción puede reescribir vidas.

Por Redacción Diario de Cuyo 30 de mayo de 2026 - 13:52

Cada 30 de mayo es el Día Nacional de la Donación de Órganos, una jornada que pone en primer plano la necesidad de donar para salvar vidas y visibiliza el impacto real que el trasplante tiene en quienes esperan una oportunidad en Argentina.

La historia de Justina Lo Cane —fallecida a los 12 años mientras aguardaba un trasplante de corazón— se convirtió en el símbolo de la Ley 27.447, sancionada en 2018. En virtud de este marco legal, todas las personas mayores de edad en Argentina son consideradas donantes presuntos, salvo que hayan expresado su negativa. Para niñas, niños y adolescentes, la determinación recae únicamente en sus familias.

Vera Milovic, directora del Instituto de Trasplante del Hospital Alemán, sostiene: “La donación de órganos no es un acto inhumano, al contrario, expresa la mayor humanidad, tener la capacidad en momentos de gran dolor ante la pérdida imprevista, de pensar en el otro, un desconocido que sufre”. Aclara que la concientización es crucial tanto para combatir el miedo como para superar mitos frecuentes, como el falso vínculo entre donación y comercio de órganos.

“9667 personas están inscriptas al día de hoy en lista de espera para recibir un trasplante: de riñón, hepático, cardiaco, pulmón, intestino, trasplantes combinados y trasplantes de tejidos como córnea. Hombres, mujeres y niños que llevan una vida limitada porque una parte de sus cuerpos no funciona bien, y en muchísimos casos afecta su esperanza de vida”, añade Milovic.

Y recuerda otro dato clave: “En 2025 hubo un número récord de donantes: 2.096 cadavéricos y 253 donantes vivos que donaron órganos, por ejemplo un riñón a un familiar. Además, 144 donantes voluntarios donaron médula ósea para pacientes argentinos o de otra nacionalidad, desconocidos que podían curarse con sus células”.

La toma de conciencia, potenciada por campañas públicas y relatos que circulan en los medios, ayuda a desterrar mitos y miedos en torno a la donación. Abundan historias de pacientes que atravesaron años de tratamientos como diálisis o múltiples internaciones y que, tras recibir un órgano, recuperaron una vida plena junto a sus familias.

Respecto a la donación de médula ósea, Milovic explica: “Cuantos más donantes estén registrados, mejores posibilidades tendrán los pacientes de encontrar un donante adecuado”. Relata además: “Hoy, muchas personas trasplantadas hace 10, 20, 25, 30 años nos muestran que se recupera una vida normal; estudios, profesiones, parejas, familias”.

Testimonio de vida: la historia de León y el desafío de la donación pediátrica

León, de seis años y con Síndrome de Down, enfrentó una insuficiencia renal crónica terminal desde los primeros meses de vida. Su familia, tras recibir el diagnóstico en Rosario, decidió mudarse a Buenos Aires en 2020 para mejorar el acceso a los tratamientos necesarios.

Noe, su madre, recuerda: “Lo primero que recuerdo es la sensación de desmoronamiento. Ese instante exacto en el que entendés que tu vida ya no va a volver a ser la misma y lo que está en juego es algo mucho, muchísimo más trascendental que lo que significó en un comienzo el desafío del diagnóstico prenatal de Trisomía 21 libre: sobrevivir”.

La rutina se transformó por completo para acompañar a León a través de internaciones, cirugías y dos años y medio de diálisis diaria. “Nuestra vida cotidiana cambió completamente. Dejamos Rosario, nuestra casa, nuestros afectos, y nos mudamos a Buenos Aires para que León pudiera tener acceso a todo lo que necesitaba, incluso, a esa segunda oportunidad. Empezamos a vivir pendientes de estudios, internaciones, cirugías, mientras atravesamos una larga espera”.

León pasó 20 meses en lista de espera y participó en 48 operativos de donación que no se concretaron. “Lo más duro fue sentir que vivíamos en modo pausa. Como si las infancias de León y Camilo hubieran quedado detenidas, suspendidas en todo aquello que íbamos atravesando mientras el tiempo seguía pasando y esperábamos ese llamado que le salvara la vida. Nos salvará la vida”, relata Noe.

Tras un primer diagnóstico de incompatibilidad para la donación viva, el cambio de equipo médico permitió otra evaluación. “Recuerdo cada una de las sensaciones en el cuerpo y el llanto de emoción por sentir que íbamos a lograrlo, juntos. El 7 de noviembre de 2023 no fue solamente el día del trasplante. Fue el día en que mi hijo volvió a nacer”.

Noe integra Familias en Acción por la Donación Pediátrica, asociación civil destinada a visibilizar historias, acompañar a familias y promover la conversación sobre la voluntad de donar para los más pequeños. “El pedido que nace desde nuestra agrupación es que podamos involucrarnos, que hablemos del tema en casa, porque mientras miramos para otro lado… cientos de niños se encuentran esperando ese llamado que les permita seguir viviendo. Y para ellos, de verdad, es hoy y es urgente”.

Concientización en torno al Día Nacional de la Donación de Órganos

Bajo la consigna “Sembrá vida, doná tus órganos”, el Hospital Alemán realizó una jornada de sensibilización el 29 de mayo a las 11:00. Participaron pacientes trasplantados, familias donantes, profesionales y autoridades, renovando el compromiso con una política sanitaria basada en la solidaridad, la equidad y el acceso universal.

Estas actividades, organizadas por la Unidad de Trasplante, buscan fortalecer la información, la empatía y el diálogo social sobre donación de órganos y tejidos en todo el país.

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