Las palabras del médico que operó a León XIV cayeron como una buena noticia en el Gobierno nacional. Stefano Margaritora, cirujano a cargo de la intervención del martes 13 de octubre, sostuvo en declaraciones a Vatican News que no hay razones médicas para suspender la gira latinoamericana del pontífice, prevista para noviembre. El mensaje se conoció pocas horas después de que el papa dejara el Hospital Gemelli, en Roma, tras cuatro días de internación.
El Gobierno celebró las declaraciones sobre la salud de León XIV, pero pide "prudencia" por el viaje del papa
El cirujano que operó al papa aseguró que no hay impedimentos clínicos para la gira por Uruguay, Argentina y Perú. En la Casa Rosada celebraron el diagnóstico, siguen con los preparativos y esperan una palabra oficial de la Santa Sede.
En el entorno de Javier Milei y de Karina Milei, responsable de la organización general de la visita, la reacción fue de alivio. “Es muy importante que lo haya dicho”, reconoció una fuente con acceso directo a ambos. Sin embargo, la euforia se acompañó de un pedido de prudencia: remarcaron que se trata de una entrevista en un medio y que, hasta ahora, no existe comunicación oficial del Vaticano que confirme, postergue o cancele el viaje.
Las dudas habían crecido en los últimos días. El secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, había advertido que la gira dependería de la evolución clínica del papa y la había definido como larga y exigente. El itinerario es intenso: comienza en Uruguay, desde el 6 de noviembre, sigue por la Argentina hasta el 11 y termina en Perú. Incluye más de diez vuelos, además de traslados y discursos en distintas ciudades. A eso se suma que, tras una cirugía pulmonar, los médicos suelen desaconsejar los viajes en avión por los cambios de presión.
Aun así, Margaritora se mostró optimista. Según su estimación, el pontífice, de 71 años, necesitará un par de semanas para una recuperación física completa, y como el viaje comenzaría en unas tres semanas, consideró que no hay obstáculos clínicos para hacerlo. El papa salió del hospital con análisis de sangre normales, la función cardíaca en orden y el pulmón operado evolucionando dentro de lo esperado. Ya está en el Vaticano y este domingo rezará el ángelus desde la ventana de sus aposentos.
Mientras la incertidumbre se mantuvo, el Gobierno no frenó la agenda. Las autoridades de comunicación de la Casa Rosada se reunieron con representantes de Eurovision y Vatican Media para definir la logística de las transmisiones oficiales. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, siguió supervisando los dispositivos de seguridad previstos en los lugares por donde pasará el papa. Además, desde hace dos semanas funciona dentro de la Jefatura de Gabinete una unidad especial dedicada exclusivamente a la organización de la visita, que se reúne todas las semanas y trabaja junto a los equipos provinciales y al Episcopado.
Hasta ahora, el único funcionario que se pronunció en público fue el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien difundió en X el video con las declaraciones del cirujano.
El caso tiene un detalle que el propio médico destacó: el adenocarcinoma de pulmón fue un hallazgo casual. Apareció en estudios de rutina del abdomen, que alcanzan a captar la base de los pulmones, y el papa no tenía síntomas respiratorios. La operación consistió en extirpar el lóbulo inferior derecho, donde estaba el tumor, y transcurrió sin complicaciones. Margaritora la definió como un procedimiento rutinario, aunque admitió que tratar a un papa le dio una dimensión humana muy distinta. Contó además que León XIV fue un paciente tranquilo y colaborador, que incluso quiso seguir con sus tareas en la capilla del hospital.