Las intensas precipitaciones y la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, en un contexto marcado por el fenómeno climático El Niño, provocaron inundaciones en distintas provincias del Litoral argentino. Los últimos relevamientos dan cuenta de más de 2.400 personas evacuadas y autoevacuadas, además de viviendas afectadas, caminos anegados y puentes inhabilitados.
El Niño golpea a Chaco, Corrientes y Misiones: aumenta la cantidad de evacuados y el Paraná sube su nivel
El Instituto Nacional del Agua hizo una advertencia para el Litoral.
Chaco es una de las provincias más afectadas. La coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño, informó que 1.290 personas fueron evacuadas y otras 500 abandonaron sus hogares por sus propios medios. Numerosas familias se trasladaron hacia terrenos elevados y sectores próximos a las rutas, donde improvisaron refugios con chapas y maderas.
En Misiones, los relevamientos provinciales contabilizaron 141 evacuados y 117 viviendas afectadas. Las autoridades también informaron interrupciones en cinco puentes y tres rutas provinciales por el incremento del caudal de ríos y arroyos. Las precipitaciones ocasionaron daños en caminos rurales y dificultades en distintos pasos fronterizos.
Por su parte, el Centro Operativo de Emergencias de Corrientes registró más de 550 evacuados y autoevacuados. Un relevamiento satelital determinó que la superficie cubierta por agua en el valle del Paraná correspondiente a la provincia aumentó un 53,4% entre septiembre y octubre, equivalente a unas 69.089 hectáreas adicionales.
El Paraná superó los niveles de evacuación
Los registros del Instituto Nacional del Agua (INA) muestran que el Paraná superó las cotas de evacuación en distintos puntos del Litoral. El sábado 24 de octubre alcanzó 7,37 metros en Corrientes, frente a un umbral de siete metros, mientras que en Barranqueras, Chaco, llegó a 7,23 metros, por encima del límite de 6,50 metros.
La crecida también se refleja en los caudales de la cuenca superior. En la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú se registraron 31.753 metros cúbicos por segundo, mientras que el caudal efluente de la represa hidroeléctrica Yacyretá alcanzó los 35.900 metros cúbicos por segundo, debido a los aportes de agua provenientes de Brasil y Paraguay.
Ante la emergencia, las autoridades provinciales y nacionales desplegaron operativos de asistencia en las localidades afectadas. En Chaco, las tareas incluyen distribución de alimentos, colchones, frazadas y materiales para refugios. También interviene la Agencia Federal de Emergencias (AFE), en coordinación con Defensa Civil y las fuerzas federales.
Las inundaciones afectan además a la actividad ganadera en las islas y zonas bajas del Paraná. Según estimaciones difundidas por Coninagro, unos 280.000 vacunos fueron retirados de las islas frente a Entre Ríos, mientras que otros 200.000 permanecían pendientes de traslado. En las áreas expuestas de cuatro provincias, la cantidad de animales potencialmente afectados rondaría las 900.000 cabezas.
Alerta por nuevas crecidas en Santa Fe y Entre Ríos
El INA advirtió que la onda de crecida continuará desplazándose hacia el sur durante las próximas semanas, con incrementos previstos en distintos puertos de Santa Fe y Entre Ríos. En la capital santafesina, el Paraná alcanzó los cuatro metros el sábado 24 de octubre, mientras que las proyecciones contemplaban una altura de 4,56 metros para el martes 27 y de 4,92 metros para el 3 de noviembre.
En localidades como Reconquista, Goya y La Paz también se mantiene la vigilancia sobre los niveles hidrométricos. El desplazamiento del agua desde las cuencas superiores puede provocar nuevos incrementos incluso cuando disminuyan las precipitaciones locales, debido al tiempo que necesita la crecida para recorrer el sistema fluvial.
En paralelo, Neuquén enfrenta complicaciones por las precipitaciones y el anegamiento de caminos. El gobernador Rolando Figueroa anunció que evalúa declarar una emergencia meteorológica durante seis meses. Algunas localidades patagónicas registraron problemas de circulación y aislamiento, aunque se trata de una situación hidrológica diferente de la del Litoral.
El fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, modifica los patrones de circulación atmosférica y favorece precipitaciones superiores a los promedios históricos en determinadas regiones. En Sudamérica, sus efectos suelen concentrarse en sectores del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y el noreste argentino.
El Niño y las perspectivas para los próximos meses
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) advirtió que el episodio actual podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte y extenderse hasta los primeros meses de 2027. El fenómeno también podría contribuir al aumento de las temperaturas medias globales durante el próximo año.
En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el INA mantienen el seguimiento de las condiciones climáticas e hidrológicas. El último boletín oficial, publicado el 22 de octubre, contempla la evolución de la cuenca del Plata y las precipitaciones previstas para las próximas semanas.
Los pronósticos estacionales indican una mayor probabilidad de lluvias superiores a los valores habituales en distintas zonas del noreste argentino durante el último trimestre del año. Sin embargo, los especialistas aclaran que la influencia de El Niño no implica necesariamente precipitaciones intensas en todas las localidades.
Mientras continúan los operativos de asistencia, cientos de familias permanecen fuera de sus viviendas y otras siguen expuestas al avance del agua. Aunque algunas estaciones comenzaron a registrar descensos, los niveles de los ríos permanecen elevados y las autoridades mantienen la vigilancia ante el desplazamiento de la crecida hacia los tramos medio e inferior del Paraná.