El Niño

El Niño se prepara para su fase más intensa: cuándo será el pico y qué zonas de Argentina están en alerta

El fenómeno podría alcanzar su mayor intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027. Los especialistas advierten por más lluvias, tormentas y posibles crecidas, especialmente en el Litoral y la cuenca del Plata.

Por Redacción Diario de Cuyo 2 de noviembre de 2026 - 12:53

El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar su fase más intensa entre diciembre de 2026 y enero de 2027, justo cuando comienza la época del año con mayor frecuencia de lluvias y tormentas en buena parte del centro y norte de Argentina. Las últimas proyecciones mantienen bajo vigilancia al Litoral y a toda la cuenca del Plata por el riesgo de precipitaciones persistentes, crecidas de ríos y episodios de tiempo severo.

La señal no es menor. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, dependiente de la NOAA, informó que El Niño continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 83% de que mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte durante el período comprendido hasta enero-marzo de 2027. Los indicadores del Pacífico ecuatorial registraron durante los últimos meses anomalías muy superiores a los valores normales.

El escenario tampoco significa que todo el país vaya a sufrir inundaciones ni que lloverá permanentemente durante el verano. Los pronósticos climáticos indican tendencias para períodos prolongados y no permiten determinar con anticipación en qué ciudad caerá una tormenta o qué cantidad exacta de agua dejará cada evento. Sin embargo, cuanto mayor sea la intensidad de El Niño, aumentan las condiciones favorables para episodios compatibles con este fenómeno.

El pico podría llegar entre diciembre y enero

El meteorólogo Marcelo Madelón explicó a Infobae que las proyecciones actuales ubican el período de máxima intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027. El punto máximo está relacionado con el calentamiento del Pacífico ecuatorial y con una respuesta más marcada de la circulación atmosférica, capaz de modificar la distribución de las precipitaciones en distintas regiones.

En principio, los modelos habían ubicado el pico hacia finales de este año, aunque las últimas tendencias abrieron la posibilidad de que esa fase se extienda durante enero. El meteorólogo Mauricio Saldívar señaló que no debe confundirse ese máximo de intensidad con el final del fenómeno: una cosa es cuándo El Niño alcanza su punto más fuerte y otra cuándo desaparecen definitivamente sus condiciones.

De hecho, los especialistas estiman que el episodio podría comenzar a debilitarse después del verano, pero sus efectos sobre la cuenca del Plata podrían extenderse al menos hasta abril de 2027. La NOAA, por su parte, mantiene probabilidades prácticamente totales de condiciones El Niño durante diciembre, enero y febrero en su pronóstico oficial publicado en octubre.

Las provincias que aparecen bajo mayor vigilancia

El área más sensible se concentra en el Litoral argentino y las nacientes de la cuenca del Plata, donde la combinación entre lluvias frecuentes y niveles elevados de los cursos de agua puede favorecer crecidas y anegamientos si los eventos se mantienen durante períodos prolongados.

Entre las zonas señaladas con mayor exposición aparecen Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Formosa, el este de Chaco y el noreste de Santa Fe. La vigilancia también se extiende hacia el sur de Brasil, Uruguay y el este de Paraguay, debido a que las precipitaciones que ocurren allí terminan impactando sobre los sistemas de los ríos Paraná y Paraguay.

La situación ya mostraba señales de sensibilidad durante octubre. El Paraná superó cotas de evacuación en distintos puntos y Corrientes registró más de 550 evacuados y autoevacuados, mientras también hubo complicaciones en Chaco, Misiones y Entre Ríos. Esos episodios no pueden atribuirse exclusivamente a El Niño, pero dejan a la región en una situación que obliga a seguir con atención las próximas lluvias.

Qué puede pasar en el centro del país

El último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional, correspondiente al período noviembre de 2026-enero de 2027, también muestra una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales sobre el Litoral y distintas áreas del centro argentino.

Además del noreste, la señal de lluvias por encima de lo habitual alcanza sectores de Santa Fe, Córdoba, este de San Luis, La Pampa y Buenos Aires. En otras zonas del centro-oeste, norte patagónico y Cuyo aparecen escenarios más variables, entre precipitaciones normales y superiores o normales e inferiores dependiendo de la región.

El Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos también proyecta un verano con una señal húmeda sobre buena parte del centro y norte argentino, con el noreste nuevamente como el sector donde aparecen las anomalías positivas más marcadas.

¿Qué se espera para San Juan?

San Juan no aparece actualmente entre las provincias con mayor riesgo de lluvias asociadas al fenómeno durante el próximo trimestre. El último panorama climático difundido por el SMN ubica a la provincia dentro de una zona con mayores probabilidades de precipitaciones normales o inferiores a lo habitual entre noviembre y enero.

Esto no significa que la provincia vaya a atravesar un verano seco ni que quede descartada la posibilidad de tormentas fuertes. Los pronósticos estacionales describen el comportamiento promedio de varios meses y un escenario con lluvias normales o inferiores puede contener igualmente episodios intensos y de corta duración.

Por eso, la evolución de El Niño continuará siendo observada durante todo el verano, especialmente porque el fenómeno puede modificar la circulación atmosférica a gran escala y favorecer cambios en la distribución de humedad sobre el territorio argentino.

Un Niño que podría quedar entre los más intensos

Otro de los elementos que mantienen la atención de los meteorólogos es la temperatura del océano Pacífico. Durante octubre, la NOAA informó que algunas zonas del Pacífico ecuatorial oriental presentaban anomalías superiores a 4°C, mientras el índice Niño 3.4 alcanzaba valores cercanos a +2,1°C.

Los especialistas incluso analizan la posibilidad de que el episodio 2026-2027 alcance niveles comparables o superiores a algunos de los eventos más intensos registrados desde mediados del siglo XX. La propia NOAA asignó una probabilidad elevada a que el fenómeno alcance parámetros históricos durante determinados trimestres de esta temporada.

Sin embargo, un Niño excepcionalmente fuerte en el Pacífico no garantiza automáticamente inundaciones récord en Argentina. El impacto final dependerá de dónde se concentren las precipitaciones, cuánto tiempo persistan sobre las mismas cuencas y cuál sea la situación previa de ríos y suelos.

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