A partir del próximo año, todos los caballos del país deberán contar con una identificación electrónica obligatoria, implementando una suerte de "DNI sanitario" que acompañará de forma digital sus movimientos, antecedentes y esquema de vacunación dentro del sistema del Senasa.
El Senasa dispuso la identificación electrónica obligatoria y la digitalización de la libreta sanitaria equina
A partir del 1° de marzo de 2027 será obligatorio que todos los caballos del país cuenten con un microchip identificatorio y su respectiva Libreta Sanitaria Equina Digital.
La medida quedó establecida a través de la Resolución 831/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, la cual fija el nuevo marco regulatorio para la trazabilidad de los équidos y dispone la puesta en marcha de la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) en reemplazo de los formatos tradicionales en papel.
La fecha clave para el cumplimiento general de la normativa será el 1° de marzo de 2027. Desde ese momento, los ejemplares deberán estar provistos de un transpondedor inyectable —el microchip—, cuya colocación será responsabilidad directa de los productores, propietarios o tenedores, sin importar el tamaño de la población equina a su cargo.
Cómo será la colocación del microchip y los plazos
La reglamentación detalla especificaciones técnicas estrictas para la aplicación del dispositivo: el microchip deberá implantarse obligatoriamente en el tercio medio del lado izquierdo del cuello, unos ocho centímetros por debajo de la línea de la crin. Una vez colocado, el código numérico tendrá que ser incorporado al sistema oficial del Senasa mediante aplicaciones homologadas, autogestión con clave fiscal o de forma presencial en las oficinas del organismo.
La obligatoriedad de colocar el dispositivo se activará cuando se registre el primero de los siguientes eventos:
La toma de muestras para diagnósticos sanitarios obligatorios vinculados a traslados.
El alta de una nueva libreta sanitaria o pasaporte.
La aplicación de determinados tratamientos veterinarios de registro obligatorio.
Operaciones de comercio internacional o el ingreso a zonas con estatus sanitario diferencial, como la Zona Libre de Anemia Infecciosa Equina.
Desde el organismo sanitario justificaron la medida en la necesidad de robustecer la trazabilidad ante eventuales alertas epidemiológicas, recordando el impacto que generó la epidemia de encefalomielitis equina, un antecedente que dejó en evidencia las debilidades del seguimiento individual en papel.
Transición digital: adiós al papel y cambios en los traslados
El uso del microchip se complementa con la digitalización documental. La normativa aprobó la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) como documento oficial obligatorio para todo el territorio nacional, unificando en una plataforma digital los datos del propietario, la radicación del animal, las actas de vacunación y los resultados de laboratorio.
El cronograma de transición prevé fechas límite precisas:
31 de diciembre de 2026: cesará la impresión de nuevas libretas sanitarias tradicionales en papel.
Todo el 2027: convivirán los documentos físicos emitidos previamente, los cuales mantendrán su validez temporal.
1° de enero de 2028: caducarán de forma definitiva todas las libretas de papel, reconociéndose únicamente la LSED o el Pasaporte Equino debidamente digitalizado.
En materia de traslados, la digitalización simplificará las operaciones dentro del país siempre que se gestione mediante aplicaciones móviles, se reporten las coordenadas geográficas del destino y se valide la identidad del animal mediante la lectura del microchip. No obstante, el tradicional Documento de Tránsito electrónico (DT-e) continuará siendo de uso obligatorio para casos específicos como faena de exportación, ingresos a la Zona Libre de Anemia Infecciosa y cuarentenas de importación o exportación.
Ante posibles inconsistencias entre los datos del microchip y la documentación digital, o por movimientos realizados al margen de la normativa, el Senasa advirtió que se aplicarán sanciones severas. Por su parte, aquellos productores que ya posean animales identificados con dispositivos compatibles con estándares internacionales podrán validarlos y reinsertarlos en el nuevo sistema sin necesidad de una reimplantación