En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora este 10 de octubre, fue presentado en Argentina un nuevo tratamiento oral para el trastorno depresivo mayor, una enfermedad que puede alterar profundamente la vida cotidiana, el trabajo, los vínculos y la capacidad de disfrutar de actividades habituales.
En el Día Mundial de la Salud Mental, lanzan en Argentina un nuevo tratamiento para la depresión mayor
La terapia oral combina dos principios activos y suma una acción sobre el sistema glutamatérgico. En estudios clínicos, las primeras diferencias frente a placebo comenzaron a observarse desde la primera semana.
El medicamento lanzado por el laboratorio Gador combina dextrometorfano y bupropión, dos principios activos ya conocidos, pero utilizados conjuntamente mediante mecanismos complementarios. Su principal particularidad es que, además de intervenir sobre vías relacionadas con neurotransmisores tradicionales, incorpora una acción sobre el sistema glutamatérgico.
Los especialistas remarcan, sin embargo, que hablar de una respuesta temprana no significa que todos los pacientes mejoren en la primera semana ni que el tratamiento resulte adecuado para cualquier persona. La indicación debe ser individualizada y realizada por un profesional de la salud.
Qué tiene de diferente el nuevo tratamiento
Durante décadas, buena parte de los antidepresivos utilizados en la práctica clínica se concentraron principalmente en sistemas vinculados con la serotonina, noradrenalina y dopamina. La nueva combinación incorpora además un mecanismo relacionado con el glutamato, uno de los principales sistemas de neurotransmisión del cerebro.
En Argentina, el producto aparece comercializado como Delsek y contiene 45 miligramos de dextrometorfano y 105 miligramos de bupropión por comprimido de liberación prolongada. Está destinado al tratamiento de adultos con trastorno depresivo mayor.
La psiquiatra Elsa Costanzo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Fleni, explicó que la depresión no se manifiesta igual en todas las personas y que tampoco existe una respuesta idéntica frente a los medicamentos. Por ese motivo, señaló que la elección terapéutica debe contemplar tanto la evolución de los síntomas como la recuperación de las actividades cotidianas.
Resultados desde las primeras semanas
Uno de los puntos que despertó mayor interés es la velocidad con la que aparecieron diferencias en los ensayos clínicos.
En el estudio GEMINI, el 39,5% de los pacientes tratados alcanzó la remisión de los síntomas a las seis semanas, frente al 17,3% del grupo que recibió placebo. Las diferencias entre ambos grupos comenzaron a observarse desde la primera semana.
El estudio ASCEND, en tanto, comparó la combinación con bupropión administrado por separado. A las seis semanas, alcanzó la remisión el 46,5% de quienes recibieron ambos principios activos, frente al 16,2% de los tratados únicamente con bupropión. En este caso, las diferencias significativas comenzaron a aparecer desde la segunda semana.
Estos resultados no implican una respuesta garantizada ni convierten al tratamiento en una solución universal. La evolución depende de cada paciente, sus antecedentes, otros tratamientos y la evaluación médica.
Una problemática que alcanza a millones de personas
La presentación coincide con el Día Mundial de la Salud Mental 2026, cuya campaña de la Organización Mundial de la Salud lleva como lema “Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real” y busca que quienes atravesaron trastornos mentales tengan mayor participación en las decisiones sobre atención y políticas sanitarias.
La dimensión del problema es considerable. La OMS estima que más de 1.000 millones de personas viven con alguna afección de salud mental y calcula que alrededor del 5,2% de los adultos en el mundo padece depresión.
El trastorno depresivo mayor puede presentarse con tristeza persistente o pérdida de interés durante períodos prolongados, además de cambios en el sueño o el apetito, falta de energía y problemas de concentración. En situaciones graves puede asociarse con pensamientos de muerte o suicidio.
Los especialistas que participaron de la presentación insistieron en que el nuevo medicamento requiere indicación y seguimiento profesional y que ningún tratamiento antidepresivo debe iniciarse, suspenderse ni modificarse por cuenta propia.