En un destacado ejemplo de vinculación entre la educación técnica y las necesidades de la comunidad, alumnos del séptimo año del Centro Educativo N° 20 “Juan W. Gez”, de la ciudad sanluiseña de Villa Mercedes, desarrollaron un sistema inteligente bautizado como “S.O.S GAS”, diseñado para prevenir intoxicaciones y salvar vidas en los hogares.
Estudiantes de Villa Mercedes crearon un dispositivo de bajo costo para detectar fugas de gas y monóxido de carbono
Un grupo de alumnos de una escuela técnica de Villa Mercedes, en la provincia de San Luis, diseñó un sistema inteligente capaz de enviar alertas a teléfonos móviles ante concentraciones peligrosas de gas, combinando tecnología de bajo costo con una clara vocación de impacto social.
¿Cómo funciona el sistema?
El proyecto, impulsado en la provincia de San Luis durante la materia de prácticas profesionalizantes bajo la guía del profesor Juan Manuel Britos, nació tras conocerse casos cercanos de familias afectadas por la inhalación de monóxido de carbono. El dispositivo se distingue por su capacidad de respuesta y autonomía:
Detección precisa: El sistema utiliza sensores distribuidos en distintos ambientes (capaces de monitorear hasta 16 puntos distintos desde una central) que detectan tanto gas metano como monóxido de carbono.
Alerta inmediata: Cuando el nivel de monóxido supera el umbral de seguridad de 50 partes por millón, se activa una alarma sonora y una luz roja de advertencia.
Notificación remota sin internet: Una de las grandes innovaciones locales es que, al detectar peligro, el equipo envía un mensaje de texto automático a teléfonos vinculados (familiares, vecinos o servicios de emergencia). Esta elección técnica busca garantizar la operatividad incluso ante fallas en la conexión a internet.
Monitoreo en tiempo real: El dispositivo también cuenta con red Wi-Fi propia, permitiendo a los usuarios consultar los niveles de los sensores desde sus teléfonos móviles.
Un prototipo con impacto social hecho en San Luis
El desarrollo del dispositivo demandó cerca de cuatro meses de trabajo en territorio puntano. Los estudiantes diseñaron e imprimieron la carcasa en 3D utilizando equipamiento escolar y lograron un prototipo funcional con un costo de fabricación accesible, estimado en $55.000.
El equipo ya ha sido sometido a pruebas reales en instituciones de Villa Mercedes, obteniendo resultados positivos. Actualmente, los jóvenes —Lautaro Barroso, Ramiro Calderón, Gonzalo Fernández, Cristian Frías, Tadeo Galli, Valentina Gigena, Melanie Mercau, Carlos Muñoz y Maijhara Robledo— se encuentran en una etapa de validación técnica rigurosa, priorizando la confiabilidad del sistema antes de buscar una posible escala de producción.
La iniciativa ya fue presentada ante Defensa Civil, Bomberos y autoridades municipales de San Luis, donde despertó un gran interés como una herramienta sumamente útil para la prevención