En un hecho histórico para la salud pública argentina, un equipo médico concretó con éxito su primera transfusión intrauterina a un bebé en gestación. La intervención de altísima complejidad permitió tratar una anemia fetal severa que ponía en riesgo vital al feto, marcando un nuevo hito en las capacidades de medicina prenatal.
Garrahan: realizaron por primera vez una transfusión de sangre dentro del útero a un bebé con anemia severa
Una paciente derivada desde la Patagonia llegó al Hospital Garrahan con un embarazo de alto riesgo.
La intervención se realizó a un feto de 26 semanas de gestación. La madre, un embarazo de alto riesgo, había sido derivada de urgencia con un cuadro crítico que comprometía la vida del bebé.
Ante este escenario, un equipo interdisciplinario evaluó integralmente a la paciente y determinó la necesidad de intervenir antes del nacimiento para evitar consecuencias irreversibles, tales como insuficiencia cardíaca, daño neurológico o la muerte fetal. Si bien el cuadro clínico era evidente, se informó que el origen exacto de la anemia aún se encuentra bajo estudio.
Cómo fue la cirugía de precisión milimétrica
El procedimiento requirió de una coordinación milimétrica y el despliegue de tecnología de última generación guiada por imágenes:
Cordocentesis: En primer lugar, los profesionales practicaron una punción en la vena del cordón umbilical guiada mediante ecografía.
Muestra y cálculo: Esta técnica permitió extraer una pequeña muestra de sangre fetal para analizar con exactitud el nivel de la afección y calcular el volumen exacto de sangre necesario para corregirla.
Transfusión: Utilizando exactamente la misma vía de acceso, el equipo administró sangre O negativo, la cual fue especialmente preparada para este tipo de cirugías intrauterinas.
Un logro de la salud pública
Especialistas en neonatología destacaron la magnitud del procedimiento y la sinergia entre los diferentes departamentos médicos:
“Realizamos una práctica de altísima complejidad que requiere la articulación de distintas especialidades. Participaron profesionales de Neonatología, Obstetricia, Cirugía General, Medicina Transfusional y Laboratorio, en un trabajo interdisciplinario que caracteriza a la institución”.
La incorporación de este tipo de prácticas quirúrgicas fetales amplía notablemente las herramientas de tratamiento prenatal, consolidando al centro asistencial como un referente nacional en salud de alta complejidad.
La incorporación de nuevas prácticas de alta complejidad forma parte del camino de crecimiento que impulsa el Hospital Garrahan. La inversión en tecnología de última generación y la capacitación permanente de sus profesionales permiten ampliar sus capacidades y avanzar hacia el objetivo de consolidarse como el mejor hospital pediátrico de América Latina
Actualmente, tanto la madre como el bebé evolucionan favorablemente y permanecen bajo un riguroso seguimiento médico para evaluar su recuperación y descartar la necesidad de futuras intervenciones.