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CONSERVACIÓN

Nacieron cuatro cachorros de aguará guazú en el Parque Nacional Ansenuza

El hallazgo fue posible gracias al seguimiento de una hembra con collar de rastreo y ocho cámaras trampa instaladas en los humedales cordobeses.

Por Redacción Diario de Cuyo 23 de septiembre de 2026 - 19:46

El nacimiento de cuatro cachorros de aguará guazú fue confirmado en el entorno del Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba, a partir del seguimiento de Cucusa, una hembra de la especie que había sido equipada con un collar de rastreo en abril.

El cambio en los desplazamientos de Cucusa permitió advertir que algo había cambiado en su comportamiento. A partir de la información proporcionada por el dispositivo, el conservacionista Augusto Distel instaló ocho cámaras trampa en distintos sectores frecuentados por la hembra y se retiró para evitar alterar su rutina.

La confirmación llegó al día siguiente, cuando las imágenes registraron a Cucusa junto a sus cuatro crías. El sistema permitió observar a la familia a distancia y obtener información sobre una etapa especialmente sensible, en la que los cachorros todavía dependen de los adultos para sobrevivir.

Una estrategia para proteger a las crías

Durante la crianza, los adultos trasladan a los cachorros entre distintos refugios cada dos o tres días, según explicó Distel. Estos movimientos forman parte de una estrategia de supervivencia y dificultan el seguimiento de la camada.

La combinación del collar de rastreo y las cámaras permite conocer con mayor precisión por dónde se desplaza la hembra, qué sectores utiliza y cómo modifica sus recorridos después del nacimiento de las crías. Estos datos resultan relevantes para identificar las condiciones que necesita la especie y los riesgos que enfrenta.

El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, está categorizado como especie en peligro de extinción en Córdoba. Entre las principales amenazas se encuentran la pérdida y fragmentación del hábitat, los atropellamientos, la caza y el contacto con animales domésticos.

Un refugio clave para la especie

El hallazgo se produjo dentro del área de influencia del Parque Nacional Ansenuza, creado en 2022 y con una superficie de 661.416 hectáreas. El parque protege sectores del Mar de Ansenuza y los Bañados del Río Dulce, un extenso sistema de humedales.

El Mar de Ansenuza es considerado el mayor lago salado de Sudamérica y forma parte de un humedal de aproximadamente un millón de hectáreas. El área también cuenta con reconocimiento internacional como Sitio Ramsar y forma parte de espacios destinados a la conservación de aves playeras.

En este paisaje de bañados, pastizales y zonas de monte, Cucusa y sus cuatro cachorros continuarán siendo monitoreados mediante las cámaras trampa. Los registros permitirán conocer qué refugios utilizan, cómo se desplazan y qué condiciones necesita la especie para mantenerse en la región.

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