La región del noreste argentino se encuentra en estado de alerta debido a la crecida extraordinaria del río Iguazú, consecuencia directa de los intensos temporales de lluvia que afectan al sur de Brasil. Ante el marcado incremento del caudal hídrico, las autoridades locales de la provincia de Misiones dispusieron la suspensión preventiva de las actividades turísticas y el cierre del puerto náutico de Puerto Iguazú para resguardar la seguridad de los visitantes y del personal.
Por el desborde del río Iguazú, cerraron el puerto y suspendieron los circuitos de las Cataratas
Las intensas lluvias registradas en las altas cuencas de Brasil provocaron una crecida extraordinaria del caudal.
La medida fue adoptada en conjunto por la Prefectura Naval Argentina y la administración del Parque Nacional Iguazú. De acuerdo con los registros meteorológicos e hidrológicos, el caudal del río experimentó un aumento vertiginoso que superó ampliamente los niveles promedio normales, obligando a activar los protocolos de evacuación y resguardo en las passarelas y circuitos más expuestos del área protegida.
Entre los paseos afectados se encuentra el acceso a la Garganta del Diablo, el salto más imponente del complejo, donde los operarios procedieron al rebatimiento de las pasarelas metálicas. Este sistema de seguridad permite que las estructuras de los pasamanos cedan ante la fuerza del agua y el arrastre de troncos o ramas, evitando así que la infraestructura principal sufra daños estructurales irreparables por la presión del torrente.
Asimismo, las empresas concesionarias de servicios náuticos debieron suspender las excursiones en lancha que recorren el cañón del río y aproximan a los visitantes a los saltos. Los guardaparques y efectivos de fuerzas de seguridad se encuentran desplegados en los puntos clave monitoreando de forma constante la evolución de la crecida y el comportamiento del río en la zona de frontera.
Las autoridades precisaron que el área protegida permanecerá bajo monitoreo permanente durante las próximas horas. El restablecimiento del servicio y la reapertura de las pasarelas estarán sujetos de forma estricta a la disminución del caudal de agua y a las condiciones de seguridad operativas que certifiquen los técnicos en el lugar.