Un clásico argentino terminó convertido en una construcción monumental de dulce de leche, chocolate y más de tres toneladas de peso. El streamer Spreen fue una de las caras visibles del desafío que este sábado consiguió elaborar en Buenos Aires el alfajor más grande del mundo, con certificación oficial de Guinness World Records.
Spreen hizo historia con un alfajor de más de 3 toneladas y rompió un Récord Guinness
El streamer encabezó en Recoleta el desafío que terminó con una pieza de 3.162 kilos. Superó por casi siete veces la marca que Uruguay mantenía desde 2010.
La pieza alcanzó exactamente los 3.162 kilos durante el evento Cafecito BA, desarrollado en la Plaza de las Naciones Unidas, frente a la Floralis Genérica, en Recoleta. Un juez de Guinness estuvo presente para controlar el procedimiento y certificar el pesaje que terminó colocando a Argentina en lo más alto de la particular categoría.
El objetivo era superar un récord que llevaba casi 16 años en manos de Uruguay. En diciembre de 2010, Alfajores de las Sierras de Minas había preparado en la ciudad de Minas una pieza de 464 kilos. El nuevo alfajor argentino no sólo superó aquella marca: pesó 2.698 kilos más y fue casi siete veces más grande.
Una montaña de dulce de leche y chocolate
Las cantidades utilizadas ayudan a dimensionar el tamaño del desafío. Para completar el alfajor hicieron falta 1.400 kilos de dulce de leche, 800 kilos de harina, 400 kilos de chocolate, 100 kilos de miel y más de 250 maples de huevos, además de otros ingredientes.
La elaboración requirió también una logística muy distinta a la de cualquier producto de pastelería convencional. Más de 100 personas participaron del armado, entre profesores y alumnos del Instituto Gastronómico Internacional e integrantes del Kilómetro del Alfajor Argentino.
Spreen —una de las figuras argentinas con mayor alcance en streaming y redes sociales— participó del evento rodeado por cientos de seguidores que se acercaron para presenciar el momento en que se confirmaba la marca mundial.
La iniciativa había demandado semanas de planificación y una inversión estimada en alrededor de 50.000 dólares, con la meta inicial de superar las tres toneladas y conseguir algo que otros intentos argentinos no habían logrado: la homologación oficial de Guinness.
Del récord a miles de porciones
Una vez confirmado el resultado, llegó probablemente la parte más esperada por quienes estaban alrededor de la enorme estructura: el alfajor comenzó a repartirse.
Los organizadores calcularon cerca de 60.000 porciones para los asistentes, y el propio Spreen participó de la distribución mientras saludaba y se fotografiaba con sus seguidores. El remanente que no fuera entregado durante el evento sería destinado a un centro de primera infancia de la Ciudad de Buenos Aires.
Argentina ya había producido anteriormente alfajores gigantes. En Gualeguaychú se llegó a superar las dos toneladas y en Mar del Plata se realizó otro de unos 720 kilos. Sin embargo, ninguno había conseguido la certificación oficial necesaria para quedarse con el récord mundial.
Esta vez no quedaron dudas. Con un juez de Guinness siguiendo el procedimiento y una balanza que terminó marcando 3.162 kilos, el desafío encabezado por Spreen consiguió que uno de los productos más representativos de la gastronomía argentina también tenga ahora su propio récord mundial.