La tensión en el Atlántico Sur volvió a escalar a nivel diplomático. La Cancillería Argentina, bajo las directivas del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, presentó una enérgica queja formal ante las autoridades de la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires. El motivo: la incursión no autorizada del buque militar británico HMS Medway en aguas de jurisdicción nacional.
Tensión diplomática: Argentina rechazó la incursión de un buque inglés en su mar
El Gobierno nacional presentó una queja formal ante la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires, tras la tensión que genero un buque inglés.
El incidente, que se manejó inicialmente bajo estricto hermetismo, ocurrió a principios de este mes, entre el jueves 2 y el viernes 3 de julio. Según trascendió, el patrullero oceánico —que tiene base operativa en las Islas Malvinas— ingresó al Mar Argentino a la altura de Santa Cruz y Tierra del Fuego, para luego adentrarse en el Estrecho de Magallanes con destino final a Punta Arenas, Chile.
Cómo fue detectado el buque inglés en aguas argentinas
A pesar de que las autoridades militares británicas omitieron dar cualquier tipo de aviso previo, el navío de guerra fue detectado rápidamente por la Armada Argentina.
Para confirmar la trayectoria del barco intruso, las fuerzas nacionales desplegaron la aeronave Beechcraft B-200M “Cormorán”, equipada con sistemas de vigilancia aérea y marítima de última tecnología.
La falta de comunicación previa por parte de Londres representa un claro incumplimiento a los procedimientos estipulados en el Acuerdo de Madrid II de 1990, un tratado bilateral clave diseñado para mantener canales de confianza militar recíproca y evitar, precisamente, incidentes bélicos o de soberanía en el Atlántico Sur.
El reclamo de soberanía y las repercusiones políticas
El hecho generó una fuerte polémica puertas adentro del país. Sectores de la oposición y diputados nacionales habían elevado pedidos de informe urgentes al Poder Ejecutivo para conocer qué medidas se habían tomado y por qué se demoró la respuesta oficial ante semejante provocación.
Finalmente, Cancillería emitió la nota de queja diplomática ratificando, una vez más, la postura histórica de la Nación. Desde el palacio diplomático recordaron que estas acciones violan de forma flagrante los acuerdos preestablecidos y reafirmaron los derechos argentinos en la región: "Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas".