Una operación global de proporciones gigantescas encendió las alarmas en el mercado de las aplicaciones de reparto en la Argentina. La millonaria intención de Uber de absorber las operaciones de Delivery Hero dueña de la marca PedidosYa por un valor cercano a los 14.800 millones de dólares abrió un fuerte frente de discusión sobre el impacto en la libre competencia y, especialmente, sobre las condiciones de trabajo de miles de repartidores.
Uber busca quedarse con PedidosYa por casi 15.000 millones de dólares y advierten por un "monopsonio laboral"
La Asociación Sindical de Motociclistas presentó un rechazo formal ante la Autoridad Nacional de la Competencia por la compra de PedidosYa por parte de Uber.
Frente a este escenario, la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios presentó formalmente ante la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) un escrito de oposición y denuncia de concentración económica, exigiendo que se rechace la fusión o se impongan estrictas regulaciones para proteger a los trabajadores.
La megatoperación bajo la lupa y los plazos regulatorios
La transacción internacional anunciada busca consolidar a Uber como el actor dominante del sector, un movimiento que en la Argentina recae bajo la órbita de análisis de la ANC. El organismo regulador tiene la misión de determinar si la concentración económica otorga un poder de mercado capaz de distorsionar la competencia y lesionar el interés económico general.
Si bien la compra todavía no está cerrada, ya que requiere de múltiples autorizaciones regulatorias a nivel global y local, desde la compañía tecnológica proyectaron que la operación podría completarse recién durante el segundo semestre de 2027.
El temor del "monopsonio laboral" y la pérdida de alternativas
El núcleo del reclamo gremial radica en el riesgo de que el mercado se reduzca a un único gran empleador de facto. Al unirse Uber y PedidosYa —dos de los principales gigantes del delivery en el país—, desaparecería una alternativa competitiva clave, dejando a los trabajadores frente a un escenario conocido en economía como monopsonio laboral: una situación donde una sola empresa concentra la demanda de fuerza de trabajo y obtiene el poder absoluto para fijar las reglas del juego.
Desde el sector sindical advirtieron que, sin competencia entre plataformas, los repartidores perderán margen de negociación frente a tarifas que consideran insuficientes, quedando expuestos a un modelo atravesado por la precarización y la dependencia exclusiva de los algoritmos de una sola corporación.
Qué exigen los trabajadores a la autoridad de competencia
Ante la posibilidad de que la megafusión prospere, el documento presentado ante la ANC solicita que la operación sea vetada o que, en su defecto, se establezcan condiciones estrictas de salvaguarda para el eslabón más vulnerable de la cadena.
Entre los principales puntos exigidos por el sindicato se destacan:
- Tarifas mínimas garantizadas: Sujetas a la evolución de los costos de vida y de los combustibles.
- Transparencia algorítmica: Mayor claridad sobre los criterios de asignación de viajes y penalizaciones por parte del sistema.
- Controles financieros: Fiscalización sobre las operaciones asociadas a las billeteras virtuales utilizadas para los pagos.