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Árboleda mal regada

Por Redacción Diario de Cuyo 8 de agosto de 2017 - 00:00

El nuevo diseño de ciudad luego del terremoto de 1944, la construcción de la avenida de Circunvalación que desvió causes principales y la impermeabilización de canales, fueron la causa del problema de la decrepitud de los árboles de San Juan. Esto agravado por el poco y nulo interés manifiesto por las diferentes gestiones del organismo de contralor y distribución del agua de riego, Hidráulica, en regar la forestación pública. Todos estos factores hacen posible que sean las causas de que tengamos muchos árboles ecos y enfermos en la provincia.

Existe una propuesta en discusión que es un complicado sistema presurizado de riego. Se realizaron estudios técnicos sobre ello, que es posibles consultar. Pero mediante el razonamiento común y lógico, se puede visualizar que es muy difícil hidratar con un gotero a gigantes tales como árboles adultos de gran porte que miden más de 15 metros, que poseen masas forestales que superan las 15 toneladas y una edad que supera los 80 años.

La urgencia es regar los árboles para que puedan desarrollar su zona radicular, que ello no permita su caída por el efecto de vientos fuertes. Esto con el objetivo de que nos den frescura y oxígeno. Además, para que se complemente de manera armoniosa con la urbe. Pero, desde todo punto de vista estoy convencido que es más eficaz recuperar, hacer, si faltare, la red de riego en sus ramales inferiores. Es decir, acequias sin impermeabilización del fondo frente a cada forestal, pasantes y sifones de paso, etcétera, en vez de gastar millones de pesos en sistemas complejos.

Tener más y mejores árboles no es sólo una utopía de pocos: Se trata de una realidad actual de todos, que nos ayudaría a consumir menos energía.