Señor director:


Quiero compartir una experiencia particular que me tocó vivir recientemente. Fui operada de urgencia en el Sanatorio Argentino. Desde mi ingreso, recepcionistas, enfermeras, médicos, nutricionistas, bioquímica, hematóloga y todo el personal que intervino, lo hizo con amabilidad, contención y prudencia. Esta sensación no sólo fue percibida por mí, sino también por la señora que estaba internada en la otra cama, en la misma habitación, quien también fue operada. Es importante resaltar este tipo de situaciones. Por eso destaco que se puede lograr un grupo humano afectuoso y que tenga vocación de servicio. Que contenga en situaciones de enfermedad que son limitantes para los pacientes en lo emocional y corporal. Como paciente, la sensación que puedo resaltar es la que se me cuidó todo el tiempo. Así se reduce el miedo y la intranquilidad. Agradecer también a todo el personal por su servicialidad, en especial a la doctora Ana María Celestino.