Hace muchos años, al final de la década de 1930, se llevaron a cabo en San Juan tres obras importantes. Estaban muy bien concebidas, proyectadas para adecuar y modernizar la ciudad. Además para mejorar el estándar de vida de su población. Se trató de cloacas, desagües pluviales, pavimentación de calles, construcción de cordones y veredas con mosaicos uniformes.
Calles con desagües colapsados
Hasta esos años, las aguas servidas se colectaban en cada domicilio en los pozos negros ubicados en los fondos de las casas y que duraban un tiempo en que se saturaban y había que reemplazarlos haciendo otro en sus proximidades.
El sistema cloacal quedó en perfecto funcionamiento con el terremoto, igual que el pavimento de las calles, los desagües pluviales, cordones y veredas.
El pavimento fue construido con juntas de dilatación que rellenadas periódicamente con alquitrán impedían su descalce por la entrada de agua o la fractura por dilatación o contracción. Hace ya varios años que se eliminó este procedimiento. Así se pueden observar fracturas y roturas que antes no se producían.
Los desagües pluviales funcionaban con rejillas de hierro fundido. Estaban ubicadas en todas las esquinas. Y, un sistema colector subterráneo que encausaba las aguas hacia el Sudeste de la ciudad, en inmediaciones del Colegio Don Bosco, dejó de funcionar por falta de mantenimiento y limpieza. Se desmoronó el depósito donde confluían y del que se entregaban a un canal abierto hacia el Este.
Siguiendo con la reseña del avance edilicio en San Juan, durante la intervención de Carreras y el ingeniero Constantini en Obras Públicas y Reconstrucción, se realizó la obra de ensanche de veredas, acequias regadoras y arbolado público. Todo esto dio una modernización y adelanto edilicio a la ciudad como nunca había tenido.
Por omisión en esa oportunidad, ya colapsado el sistema pluvial, debería haberse previsto que las acequias regadoras recibieran el agua de lluvia y la colectaran aliviando el curso de las mismas por las calles donde crean incómodas situaciones para peatones, sobre todo en los cruces.
En consecuencia, creo que es necesario que las diferentes reparticiones que tienen a su cargo el mantenimiento de la ciudad y el bienestar de sus habitantes, deben constituir un comité donde se estudie y coordine la acción a desarrollar para conservar, reemplazar o realizar la conservación, mantenimiento y/o reemplazo de los elementos, obras y servicios que se prestan a la comunidad.
DNI 6.746.064